domingo, 28 de agosto de 2011

Distintas y unidas las ideas


Virtud y vicio, dos conceptos que parecen tan distintos y tan cercanos a la vez que por mucho que se quieran analizar por separado, siempre se encontrarán en un punto que nos dejará más dudas y más preguntas por contestar.

Muchas veces se ha escuchado que una persona es virtuosa y que por ello debe aceptarse su forma de comportarse como ejemplo para las generaciones posteriores como parte de un deber social ya establecido.

Los diccionarios ofrecen bastantes respuestas para describir el concepto virtud y me temo que esa es la causa por la que muy fácilmente produce en los seres humanos una confusión y sobre todo cuando es utilizado por clericales.

De igual manera, cuando se trata de describir el concepto de vicio, los diccionarios ofrecen muchas interpretaciones que no siempre se van a ajustar puntualmente a la descripción que se hace cuando afirmamos que alguien es vicioso.

Ambos conceptos resultan un tanto complicados de analizar para que sirva a todos la explicación y esto, por lo general nos lleva al análisis personal que no siempre estará libre de una descripción con matices de fanatismo.

Pienso que es tan pequeña la distancia entre virtud y vicio que bien vale la pena tratar de encontrar una definición para cada uno y que resulte sencillo entender a que se refiere cada concepto en su máxima expresión para discernir sobre él.

Si reconsideramos que vicio solo es la necesidad de contentar nuestros gustos o aficiones, creo que puede entenderse de manera más simple, si la necesidad de contentar ese gusto o esa afición nos “obliga” a cumplirlo a costa de cualquier precio.

Ese “a cualquier precio” es lo que determina que estamos frente a la manifestación de un vicio, y eso precisamente es lo que tratamos de mostrar para que con las herramientas necesarias se pueda controlar dicho vicio.

Cuantas veces hemos escuchado “tengo vicio por leer” tratando de manifestar un buen hábito, y quizás ser considerado un virtuoso de la lectura, pero como dije antes, es tan pequeño lo que media entre el vicio y la virtud, que, sin remedio quedará como vicio.

Con la virtud sucede lo mismo, muchas veces una persona lleva en sus bolsillos una buena cantidad de monedas para poco a poco entregarlas a los necesitados que se acerquen y de esa forma contentar su necesidad de ser virtuoso.

Es por eso que el ser humano se confunde fácilmente tratando de comprender que es lo que debe hacer para ser considerado un ser virtuoso y libre de todos los vicios.

Mucho es lo que se dice en torno a estos temas, pero quiero simplificar con la mejor de las intensiones, basta dejar asentado que ambos conceptos: vicio y virtud, casi siempre aparecen juntos porque en los dos, siempre se justifica la necesidad de satisfacer nuestra necesidad para sentirnos bien.

El mejor consejo será que tratemos de dominar ese deseo de contentar los vicios y las virtudes aunque no se erradiquen, pero que sean controlados, y una vez controlados es más fácil conservar la fe en los ideales con la esperanza en realizarlos por el bien de la humanidad.

sábado, 27 de agosto de 2011

Código moral


Se ha publicado en muchos lugares un código moral que considero importante sea difundido ampliamente por razón de que es el principio que ayuda a conducirse con propiedad ante los demás con el respeto y el orden necesario para la fortaleza social.

Es posible que sea necesario creer en un ser supremo para comprender muchas cosas que a veces los interesados mantienen oculto para manejarlo a su antojo, y como ley natural el primer decreto debe ser el amor hacia los semejantes.

Como obligación indiscutible aparece la necesidad de hacer el bien y dejar hablar a los hombres mujeres y niños, amar a los buenos, compadecer a los débiles, huir de los malvados; mas no odiar a nadie.

Hablar con respeto a los grandes, con prudencia a los iguales, sinceramente a sus amigos y con ternura a los pobres, pero nunca adular, porque eso puede conducir a una traición, escuchar siempre la voz de su conciencia.

Evitar las disputas poniendo la razón de por medio y respetar a las mujeres, este código indica que jamás abuse de la debilidad femenina y que muera antes que amenazar su honra porque si el gran arquitecto nos da un hijo, habrá que darle las gracias por el depósito que nos confía.

Debemos ser para ese niño la imagen de la Divinidad. Hacer que hasta los diez años nos tema, hasta los veinte nos ame y hasta la muerte nos respete. Hasta los diez años ser su maestro, hasta los veinte su padre y hasta la muerte su amigo.

Enseña a tus hijos buenos principios antes que bellas maneras, que te deban una doctrina esclarecida, mejor que una frívola elegancia. Que sean mejor, hombres honrados que hombres hábiles.

El gran arquitecto del universo es la sabiduría eterna e inmutable, por lo tanto es la inteligencia suprema, se le honrará con la práctica de la virtud, la mejor religión será la de hacer el bien por el solo placer de hacerlo y no por deber.

Debemos ser amigo del sabio y observar sus preceptos, recordar que nuestra alma es inmortal, de manera que todo lo que hagamos en su contra, como degradar con vicios, nunca vamos a poder borrar lo que se ha hecho mal.

Se agrega que este código indica como debemos honrar a los parientes, respetar a los viejos, ilustrar a la juventud y proteger a la infancia, amar a la esposa y a los hijos y amar a la patria y acatar sus leyes.

Considerar al amigo como si fuera otra hechura de uno mismo y no permitir que el infortunio nos aleje de él, hacer por su memoria lo que se haría si él viviera.

Quiero cerrar este mensaje con las siguientes reflexiones: Escuchar siempre, hablar poco y hacer el bien, compromiso fundamental es evitar que nos domine la pasión y ser indulgente con el error.

El consejo adecuado es aprender a conocer a los hombres nuestros hermanos, para lograr conocernos a nosotros mismos, buscar siempre la verdad, ser justos y alejarse de la ociosidad.

Quiero extender lo que he escrito a los niveles sociales, pues considero que observando lo que este código dictamina es el principio de un país prospero y triunfador, porque invita al respeto mutuo, a dar a cada quien lo que le pertenece para hacer justicia.

Cualquier semejanza con los códigos de asociaciones sociales va a ser mera coincidencia, lo importante es poner en práctica todo cuanto aquí se ha escrito, por el bien de la humanidad.

Cuatro elementos


Los elementos naturales aunque siempre presentes en la vida cotidiana, parecen tan ausentes en el desarrollo de las actividades del ser humano que fácilmente pasamos por alto los fenómenos tan sorprendentes que nos entregan.

El aire que es considerado el vehículo por el cual el gran Arquitecto envía a todos los seres de todas las especies el aliento vital de vida en el momento mismo de su llegada a este mundo de formas que conocemos como vida.

El agua, como ingrediente fundamental para que esa vida nueva pueda desarrollarse de manera completa y efectiva para que pueda manifestar sus sentimientos, deseos e inclusive angustias y sufrimientos.

El fuego que es el elemento que con mayor rapidez transformará a todo cuanto existe sobre la tierra, para bien o para mal pero como un gran alquimista natural efectivo y contundente trabajando en los cambios naturales y no naturales.

Todo se desarrolla sobre la gran base que es la tierra, como cuarto elemento fundamental de todo cuanto existe en este mundo conocido, entonces: el aire, el fuego, el agua y la tierra es todo cuanto se necesita para el proyecto divino.

Pero cada uno de los elementos es benigno y destructor a la vez, pues cuando su manera de comportarse es exagerada, como es el caso de los terremotos, ciclones, tornados e incendios, el resultado es desbastador que causa tragedias a veces difíciles de controlar.

En muchas ideologías se insiste en la necesidad de cuidar y proteger el medio ambiente, pero está demostrado que el ser humano es la única especie capaz de alterar ese medio ambiente por medio de su inteligencia y muchas veces por ambición.

Otras veces el ser humano destruye simplemente por causa de su ignorancia que de ninguna manera se debe justificar, y muchas veces esa ignorancia surge de los vicios y las pasiones que practica desde el seno familiar sin conocer otra verdad que esa.

De manera que, ver al gobernante hacer y deshacer, construir y destruir muchas veces, sin otra causa que la de demostrar el poder que tiene, olvida que ese poder que posee, es un regalo de la sociedad que creyendo en sus buenas intenciones lo elige.

Pero lo peor del caso es cuando nosotros mismos tratamos de destruir el cuerpo que nos fue “prestado” en el momento mismo de nuestro nacimiento, por el solo hecho de contentar nuestros deseos y gustos a costa del deterioro personal en todos aspectos.

Es por eso que me he atrevido a hablar de los elementos que así como a veces son difíciles de controlar, en forma similar nosotros no controlamos lo más valioso que se nos ha entregado como es el cuerpo con el cual nos manifestamos.

La invitación a meditar aunque solo sea por unos instantes sobre esos elementos que son la base fundamental de nuestra vida y de todo lo que nos rodea.

viernes, 26 de agosto de 2011

La escalera de 33 peldaños


Muchos son los escalones que se deben conquistar durante la carrera masónica, un total de 33 y muchas veces parece una escalera interminable, pero siempre es alcanzable.

El reto inicial comprende tres escalones que en realidad son sencillos de conquistar, pero todo depende del entusiasmo que cada aspirante posea, o que cada aspirante sea capaz de subir uno a uno con lo que cada uno de ellos requiere.

Esos tres escalones definen una parte fundamental del carácter que todo ser humano adquiere, o le es entregado en el momento de ingresar en este mundo que se define como mundo de formas.

Se define así porque todo cuanto existe en este mundo tiene una forma tridimensional, que podemos tocar, medir, pesar, dividir, acumular y en fin, todo tiene una forma.

Desde luego que sabemos y aceptamos que existe otro mundo que definimos como “mundo de fuerzas” y lo definimos así porque es un mundo que no podemos tocar físicamente.

Cuando hablamos de fuerza es hablar de algo que sabemos que poseemos pero no lo podemos definir físicamente, simplemente entendemos que esa fuerza podemos aplicarla en cualquier momento.

Es la fuerza que nos mueve a hacer cosas, a imaginar proyectos e inclusive a imaginar formas, pues todo cuanto existe ha nacido en la imaginación de alguien y hoy lo vemos como una realidad mediante una forma.

Podemos agregar la belleza de este mundo en el que vivimos, aunque resulte subjetivo, es algo que apreciamos por el poder que nos otorga nuestro mundo de fuerzas, que también es nuestro.

Lo bello o menos bello es solo un punto de referencia que esta muy dentro de nosotros, lo que puede ser bello para mi, puede no serlo tanto para otra persona.

Todo va a depender del candor, con el que se aprecie cada una de las cosas que este mundo nos permite disfrutar, pues se trata de una actitud de sinceridad, pureza y confianza ante quienes nos ven.

La fuerza es la capacidad de impulso o empuje que se tiene para mover una cosa, para iniciar algo, y de esa forma conquistar la cima del proyecto que se haya diseñado.

La belleza es la cualidad de las cosas cuya manifestación produce un deleite espiritual o inclusive un goce estético, aderezada con el candor que es ingenio sin malicia.

Con esos atributos es más que suficiente, para que todo aquel candidato que desee incursionar en la masonería, pueda llegar a la meta de un aprendiz, la fuerza para lograrlo, ya esta presente desde el momento en que solicita su ingreso.

Apreciar la belleza de las cosas, le permitirá comprender todo lo que ahí se le indique o deba aprender, admitirá que es como un renacimiento, mi vida la divido entre antes y después de que ingresé a la masonería.

Eso le permitirá colocar una cámara ficticia frente a sí mismo, y así saber como lo ven sus amigos, familiares y su entorno social realmente, y luego aceptar su realidad.

Cerramos el cuadro con ese candor de que hemos hablado que mucho se compara a la inocencia de un niño de unos tres años de edad, cuando todo pregunta, solo por el placer de preguntar.

Este es solo el principio, y como vemos, todo es simbólico, el objetivo principal es entender como somos en realidad, y luego aceptarlo, sencillo ¿no le parece?

domingo, 24 de julio de 2011

el amor al projimo

Julio Torres.

El amor y la caridad son complemento de la ley de la justicia, porque amar al prójimo es hacerle todo el bien que podemos y que quisiéramos que a nosotros se nos hiciera. Este es el sentido de las palabras: amarse unos a otros como hermanos.

La caridad no es solo la limosna, sino que comprende todas las relaciones que tenemos con nuestros semejantes de cualquier nivel y nos ordena la tolerancia.

Debemos ser tolerantes porque eso nos impide humillar a otro, alguien dijo: “amen a sus enemigos” y claro que, no se puede tener a los enemigos un amor tierno y apasionado, amar a los enemigos es perdonarlos y devolverles bien por mal.

Así se logra colocar por encima de los enemigos, en tanto que la venganza nos convierte en un ser inferior, pero y que pensar entonces, cuando alguien se ve precisado a pedir limosna por la causa que sea, aún siendo o haber sido nuestro enemigo.

El hombre que tiene que pedir limosna se degrada moral y físicamente, en una sociedad basada en la ley y la justicia debe proveerse para dar lo necesario al débil sin humillarlo, debe asegurarse la existencia de los que no pueden trabajar.

La limosna no es censurable, lo censurable es el modo como se hace, el hombre de bien que comprende la caridad y sale al encuentro de la infelicidad, sin esperar que le tiendan la mano.

La verdadera caridad es siempre buena y benévola, y está más en el gesto que en el hecho, un favor hecho con delicadeza tiene doble precio; pero, si se hace con orgullo, puede hacerlo aceptable la necesidad, pero el corazón no se conmueve.

Recuerden también que la ostentación quita todo el mérito al beneficio, alguien dijo: “que tu mano izquierda ignore lo que dé tu mano derecha” con esta actitud aprendemos a no manchar con el orgullo la caridad.

Debemos aprender a distinguir la limosna de la beneficencia, pues no siempre el que pide es el más necesitado, el temor a la humillación retiene al verdadero indigente, y muchas veces sufre sin quejarse.

A este es a quien el hombre en verdad humanitario sabe ayudar sin ostentación.

Amarse los unos a los otros, esa es la ley divina, el amor es la ley de atracción para los seres humanos, debemos ser caritativos, pero no con la frialdad de sacar el dinero del bolsillo y darlo a quien se atreve a pedirlo.

Mejor despreciar la ignorancia y el vicio, y enseñar al que no sabe con tolerancia y amor.

lunes, 18 de julio de 2011

Servir de consejero


Por: Julio Torres.

El espíritu de servicio es uno de los atributos más importantes en la vida de todo ser humano, muchas veces he escrito la frase que alguien me enseñó alguna vez: “si sirves sí sirves”

Tratamos de compartir lo que sabemos, pero entendemos que es nuestro saber y no el de otros y sufrimos, porque deseamos todo lo bueno para nuestros seres queridos.

Amamos, pero mostramos cierta dictadura que hace daño, perdonamos, pero desde nuestro punto de vista, como si fuéramos superiores a todos, la imparcialidad no aparece por ningún lado.

Muchas veces manifestamos pasión, aunque sea un instante, y pensamos que es amor, sin tomar en cuenta lo que en realidad opine cada uno de los miembros o todos en pleno.

Sentimos dolor cuando mostramos injusticia, pero no odiamos, exaltamos las virtudes de cada miembro de la familia y entendemos que no existe vínculo más fuerte que la familia.

La imparcialidad con nuestros seres queridos es lo que permite la integración de todos los parientes que componen nuestro árbol genealógico y eso es lo que podemos definir como amor familiar justo y perfecto.

Mil defectos tenemos, pero lo deseable es que seamos conscientes de ello y tratar de suavizarlos o quitarlos, lo cual se consigue con virtudes propias o adquiridas.

Es posible amar a quien nos daña, la condición es que no se busque el poder ni la gloria porque debo entender que ese poder y esa gloria simplemente no me pertenecen hoy.

Qué difícil resulta el conocerme a mí mismo, quizás dividiendo los asuntos pasionales de los intelectuales sea el principio activo para conseguir entender como soy, y de esa forma poder servir a quien solicite mi servicio.

Para que una persona en verdad se sienta dueño de sí mismo, es necesario que se conozca ampliamente y solo se puede lograr observando constantemente sus actitudes en todo tiempo y lugar con honestidad.

Es muy fácil llenarnos de falsas ideas sobre nuestra persona o sobre nuestra forma de ser, y esto no está supeditado a la cultura, religión o profesión, es necesario poseer una verdad personal.

Auto observación es la clave, el conocerse a sí mismo parece difícil pero no lo es, nada conocemos ni dentro ni fuera si no ejercitamos la observación.

Un hecho de gran trascendencia parece estar escondido por allí, como si la humanidad estuviera dormida en un sueño similar a una pesadilla y lo peor es que afirmamos que creemos conocernos a nosotros mismos.

El problema radica en la interrogante que el mismo problema presenta, ¿Cómo hacer que despierten las personas? ¿Cómo decirles que están dormidos?

El espíritu de servicio es la única formula capaz de lograr que a todos los niveles y en todos los ámbitos se haga conciencia de la necesidad de servir: Si sirven tus consejos, sí sirves.

miércoles, 15 de junio de 2011

Masonería y una regla

el que sirve si sirve
Por: Julio Torres.

El respeto a las reglas, primer compromiso de todo masón y para ello está diseñada la simbología de una regla que mide exactamente 24 pulgadas, ahora lo veremos.

Gran significado tiene esa regla, son 24 pulgadas que corresponden a las 24 horas que tiene el día y la regla que establece la masonería es dividir en tres partes esa regla con ocho horas cada una de las partes.

Ocho horas para el trabajo, ocho para el descanso o el estudio y las ocho restantes para dormir, con esta distribución entendemos que también en este asunto el número tres adquiere gran relevancia.

Cuando un candidato es recibido en una logia, se compara a un niño de tres años, simbólica es su edad porque va a comenzar su instrucción, mayor edad estaría fuera de lógica pues recién ha nacido para la masonería.

Son tres los pasos que debe dar un aprendiz para ingresar en un templo masónico, tres niveles le esperan en tres peldaños para conocer las cualidades necesarias de un masón.

Se hace necesario entonces acudir a la regla de 24 pulgadas y respetar lo que ella nos está indicando, si respetamos esa partición equitativa de ocho horas, no vamos a tener problemas de ninguna especie.

Más que hacer una distribución exacta de cada parte de ocho horas, lo que se busca es tomar conciencia de la necesidad de respetar lo mejor posible lo que cada parte representa.

Cuando ocupamos una hora más en el tiempo de trabajo le estamos restando una hora al tiempo de descanso o de estudio, quizás no sea de gran trascendencia, pero ¿que pasa cuando esa hora la restamos al tiempo de sueño?

Es posible que si en verdad sacrificáramos una hora de sueño, al día siguiente el cuerpo se cobra esa hora de descanso que le hemos escatimado, perdiendo un porcentaje de concentración en el trabajo.

Aunque parezca exagerado, una hora puede no tener gran importancia, lo grave es cuando paulatinamente le robamos dos o tres horas al tiempo del sueño y lo que puede pasar.

Esto se parece mucho al momento en que probamos una copa de vino fuerte y luego otra, hasta que nos embriagamos sin sentir como pasó, así ocurre si comenzamos por robar una hora y luego dos.

Para provocarnos menor daño, no sacrificamos las horas de sueño, lo hacemos con las horas de descanso y pensamos que nada nos va a pasar.

El problema se agudiza cuando en los haberes y deberes del libro contable de nuestra vida diaria, existe déficit que no se va a poder cubrir de ninguna manera.

La simbología masónica ha diseñado el tema de la regla de 24 pulgadas, parece sencillo, pero también resulta sencillo modificar esa división, comenzamos con una hora y luego dos o tres o más.

Una vez que aprendemos a respetar los lineamientos de esta regla, va a resultar muy sencillo acatar todas las reglas que la masonería ha preparado para el estudio completo de la carrera.

El camino es largo, son treinta y tres peldaños y cada uno de ellos con sus cualidades y exigencias, lo mejor será comenzar desde ahora con la auto disciplina de la regla de 24 pulgadas.

lunes, 13 de junio de 2011

Leyenda y los sueños

el que sirve si sirve

Por: Julio Torres.

Conocí a una persona que me habló bastante de los sueños y la manera de hacerlos realidad, claro que no es algo sencillo, pero encuentro muchos datos que indican que sí se puede.

Cuando conocí a la que luego sería mi esposa, supe que había encontrado un bálsamo en mi vida, sentí que era feliz casándome con ella, me parece que so fue un sueño realizado.

Cuando nacieron mis hijos, cuando obtuve mi primer auto, el cambio de trabajo, el cambio de casa, son las etapas de mi vida o los planes que simplemente se fueron cumpliendo.

Debo admitir que en su momento no los califiqué como sueños realizados, es posible que no haya percibido la forma de disfrutarlos, es posible que haya entendido que no los merecía.

Lo importante es tomar conciencia de que podemos construir nuestro propio mundo, pero muchas veces nos distraemos con los problemas del trabajo, la lucha diaria para conseguir lo necesario para la familia.

Los momentos que compartimos con la familia o con los amigos, las pequeñas alegrías, los momentos de felicidad son tan cortos que olvidamos construir nuestro mundo.

Muchos son los sueños que se quedan suspendidos en el aire o en el espacio, a tal grado que terminamos por aceptar el hábito de hacer a un lado las ilusiones, por el temor de verlas derrumbadas.

Muchos son los años que pasé  sin permitirme soñar, es posible que hayan transcurrido 10 o 20 años, me sentí demasiado viejo para hacer realidad todo aquello que un día soñé.

Siempre encontré una excusa para dejar sin efecto aquellos sueños que en otro momento tanto me ilusionaron, los días transcurrieron, lo mismo los meses, los años y los deseos.

Luego fui presa de una enfermedad, comencé a ver que el mundo era más pesado que de costumbre, pedía y rogaba que cada estudio médico entregara buenas noticias.

Muchas veces soñé que me daban de alta, que la enfermedad estaba cediendo terreno hasta que ese sueño se hizo realidad y la enfermedad me dejó continuar con mi vida.

Cuando una persona vive sin sueños, sin objetivos, se parece mucho a un barco a la deriva que surca las aguas no conocidas o simplemente navega sin rumbo y entonces surgen las sorpresas.

No se sabe en que tipo de mar se encuentra y la costa quien sabe a que punto cardinal se encuentre, luego comienzan los miedos y temores pero el barco sigue extraviado.

Lo mismo ocurre con los sueños, ya ilusionamos esto o aquello, entonces, lo que se debe hacer es decidir cual es el sueño que en verdad se quiere realizar, enfocar la atención en ello.

Dios nos ha creado con todas las armas necesarias para realizar nuestros sueños, se puede cumplir un deseo tras otro siempre que se cumplan ciertas condiciones.

Muchas personas acumulan en su equipaje miedos, frustraciones, obsesiones, sentimientos, dudas, culpas y muchas cosas más, esa carga es la que impide que los sueños se hagan realidad.

Cuando piden algo, se lo piden a su Dios, a su suerte, a su destino, al cosmos, al universo, a un ser querido muerto, siempre buscan de alguien más poderoso sea creyente o no.

Cuando el equipaje tiene todas esas cargas, esos sentimientos negativos, nunca va a llegar lo que se pide, simplemente porque esa carga está saturada de vibraciones malas.

La energía positiva se alimenta de pensamientos positivos, risas, amor, generosidad y buenas acciones, entonces, esa energía produce una frecuencia más alta para ser escuchada.

Incluso el universo entero se pone a disposición total de quien muestra esa energía positiva de que hemos hablado, de inmediato ese universo envía señales, pero no las perciben.

Muchas personas se justifican afirmando que no le fue enviada señal alguna, lo que pasa es que se comportó como un aparato de radio descompuesto, incapaz de sintonizar buenas frecuencias.

Debemos tener en cuenta que cuando una persona desea algo con toda su alma, el cosmos entero trabaja a su favor, siempre que tenga todos los deseos alineados con la finalidad.

Las piezas de la naturaleza están colocadas de tal forma que nada falla, pero la mayor parte de las personas prefieren no sufrir y simplemente no tienen ilusiones o no creen en ellas.

Y yo digo: Es mejor vivir con planes y proyectos, aunque nadie los comparta conmigo, que vivir vacío por dentro y sin esperanza de vivir feliz.

viernes, 10 de junio de 2011

Servir a las relaciones

Por: Julio Torres

¿Será el hombre de mi vida? Se pregunta una mujer, ¿Será la mujer de mi vida? Ahora se lo pregunta un hombre, es posible que el zodiaco pueda ayudar.

Se dice que existen relaciones perfectas entre ciertos signos del zodiaco, conocer esa posibilidad, puede ayudar mucho sobre todo a la hora de elegir la media naranja.

Para ayudarnos, es conveniente consultar el zodiaco de las afinidades que nos explica con lujo de detalles las relaciones perfectas entre determinados signos.

Es falso creer que ciertos signos están sistema predestinados a entenderse, mientras que otros estarían condenados a odiarse o  ignorarse.

La compleja naturaleza de las relaciones, de los sentimientos y de los deseos de cada uno de nosotros, la armonía de la forma de vida a que aspiramos puede revelarse tanto en la manera de complementarse como en la oposición de algunos signos del zodiaco.

Intentaremos trazar una manera elemental entre signos, y esto lo haremos solo como referencia para un análisis posterior.

La triplicidad de fuego, Aries, admira a Leo, pero Leo observa y aprecia a Sagitario.
No es difícil ver que Sagitario se enamora de la seducción de Aries.

Sagitario puede también enamorarse de Leo, solo que el objetivo es que lo quiere para reconquistarlo y “domesticarlo”

Leo puede apasionarse por Aries y Aries puede echarse ciegamente en brazos de Sagitario. Como vemos, nada es fácil, por eso se antoja indispensable leer lo que sigue.

La triplicidad de los signos de tierra, donde Tauro tiene en la mira a Virgo, pero Virgo prefiere la estabilidad total al lado del racional y tenaz Capricornio.

A Capricornio le gusta la paz, el sentido común y la forma de comportarse sano y gozoso de Tauro, pero le atrae el sutil e irresistible encanto de Virgo.

El nativo de Virgo se ve atraído por el sentimentalismo de Tauro; y a Tauro le gusta ser respaldado por capricornio, que le asegura seguridad y bienestar materiales.


La triplicidad de aire, Géminis se ve atraído por el encanto de la belleza plástica de Libra; y Libra por el espíritu libre y la afición por lo paradójico de Acuario.

Acuario queda fascinado por la ligereza y las múltiples facetas de la cualidad de Géminis aunque le encanta quedar subyugado por la doble imagen de Libra.

Libra se deja influenciar por la inteligencia flexible y brillante de Géminis en tanto que Géminis se siente seducido por acuario.

La triplicidad de agua, Cáncer aspira a quedar sometido a los deseos de Escorpio; en tanto que Escorpio queda embrujado por la agitación emocional de Piscis.

Piscis es sensible a la dulzura sensual y maternal de Cáncer, Piscis puede sentirse seducido o atraído por las pulsaciones secretas y pasionales de Escorpio.

Mientras Escorpio verá exaltado su deseo junto con Cáncer que a su vez, encontrará la ternura y la dulzura que necesita en los brazos de Piscis.

El mundo real efectivamente no se comporta necesariamente como aquí se describe, conozco parejas que de ninguna manera se ajustan a lo descrito, la vida es así.

La vida, nos tiene reservadas muchas sorpresas, sin embargo, en la experiencia personal puedo afirmar que lo que aquí está escrito resulta congruente con lo que he vivido.

Lo anterior solo es un comentario personal, sin embargo, para algunos lectores puede  resultar aceptable o no, para otros, quizás les ayude a tomar una decisión.

De cualquier manera, pienso que vale la pena tomarlo en cuenta, pudiera ser el principio de una relación fuerte y duradera, para entregar y recibir el amor a que tenemos derecho, como obra divina del creador.

jueves, 9 de junio de 2011

Amistad y virtud para servir

el que sirve si sirve

Por: Julio Torres

La amistad y la virtud se pueden manifestar en todo momento, y no es necesario solo practicarlo dentro de recintos especiales para ese fin, como pueden ser los templos religiosos de cualquier ideología.

Son muchos los atributos que mostramos en determinados momentos como son: la prudencia, diligencia, moderación o discreción, solo para exaltar la amistad y la virtud.

Los atributos mencionados resultan indispensables, en la práctica de la fraternidad, que sugiere ayudar con cordialidad en proporción a las posibilidades, a quien requiera de nuestra ayuda.

Es importante corregir las faltas con suavidad en toda situación, aún cuando se trate de personas que carecen de todo, y ayudar en la solución de los problemas con buena voluntad.

Una práctica que debía tomar fuerza es cuando alguna persona es calumniada, lo cual ocurre con mucha frecuencia, quizás porque las leyes no son perfectas, en esos casos se hace necesario vindicar su opinión y surgir en su defensa.

Los efectos útiles de la institución masónica por antigua y honrosa sugieren hacer bien a todos y adoptar una actitud benevolente, liberal y filantrópica.

Una amistad verdadera y fuerte solo se consigue siguiendo los lineamientos anotados arriba, mucho es lo que se tiene que trabajar para cumplir fielmente con la amistad y la virtud.

Es posible que la virtud se pueda manejar aislada de la amistad, pues se dice que una persona es virtuosa por si misma y que no requiere de ningún otro atributo, sin embargo la virtud necesita de la amistad, de otro modo quien va a definir que se es virtuoso.

La diligencia, la prudencia, como coadyuvantes de la virtud, solo obtendrán la manifestación adecuada si se aplican con moderación y discreción.

Cuando la vida nos permite servir a nuestros semejantes, muchas veces se piensa que se trabaja inútilmente y que se han gastado las fuerzas en vano, pero debemos recordar que esas son obras que están con el gran arquitecto del universo.

La recompensa es el cariño y la estimación de quienes ha sido beneficiado por nuestros buenos oficios y el mejor deseo es que vivamos en estrecha unión, que la paz more entre nosotros y nos una la fraternidad eternamente.

La moraleja será entonces: aplicar tolerancia y amor a nuestros semejantes, con la protección y ayuda que sea necesaria para que la amistad y la virtud cumpla con le función de servicio.

Aunque no lo parezca, todos los conceptos aquí vertidos se hacen necesarios en el mundo real, para que las cosas funcionen en bien general de la humanidad.

miércoles, 8 de junio de 2011

El masón frente al espejo

el que sirve si sirve

Por: Julio Torres
Masonería frente al espejo, o un masón frente a un espejo, cierto es que parece lo mismo, pero no es así, claro que es válido pensar que es lo mismo, pues, la masonería lo que persigue inicialmente es que el masón sea capaz de juzgarse frente a un espejo.
El objetivo de los tres primeros grados es solo ese, que el masón iniciado logre por medio del estudio y conocimiento a través de la simbología utilizada el encuentro consigo mismo.
El reto es colocarnos frente a un espejo y descubrir no solo con exactitud los rasgos fisonómicos de nuestra cara, es penetrar hasta el fondo de nuestra alma para saber como es.

En nuestra vida, con gran facilidad el auto engaño aflora, con ligereza afirmamos que somos los mejores hijos, o los mejores padres y no permitimos que alguien  se oponga a nuestro juicio.

El problema no solo se presenta en las personas poco preparadas o estudiosas, este es un problema general, todo ser humano padece el síndrome del juicio del espejo.

Y entonces, ¿Que hacer para superar lo que no nos atrevemos a reconocer o aceptar?, esa realidad que el espejo nos presenta, cualquiera que esta sea, es determinante.

Invito a quienes esto leen, que se armen de un poco de valor, y se sienten frente a un espejo, inclusive de manera privada, y anoten en una hoja de papel, por lo menos el color de sus ojos.

Solo  unos instantes son necesarios para sorprenderse, ahora la nariz, y la boca, y los labios, las cejas, pestañas y el resto se convertirán en una gran sorpresa.

No hay imposible para los masones, ya que esta es la primera de las sorpresas que habrá de entender y superar desde el momento en que es recibido en una logia.

Las herramientas que se le entregan, le permite no solo entender, sino diagnosticar los caminos necesarios para superar cualquiera que sea, el obstáculo que encuentre a su paso.

Se hace necesario, que el masón sea capaz de conocerse a si mismo, de otra suerte va a ser muy difícil que pueda pensar en la fraternidad que pregona.

Si se quiere ser fraterno, es indispensable conocerse a si mismo, puede ocurrir que yo pienso que soy muy fraterno, porque ayudo a toda persona que se acerca a pedir ayuda y lo hago.

La fraternidad no es ayudar, la fraternidad es ejecutar acciones en beneficio de nuestros semejantes, cualquier otra acción se define como caridad.

Nuestros semejantes no  necesitan caridad, muchas veces lo que buscan es el consejo o la idea para solucionar aquello que les aqueja, y nada tiene que ver con la caridad.

Cierto que el masón es caritativo, o lo intenta, pero, caridad y fraternidad son dos cosas distintas y esa diferencia solo se puede entender si nos conocemos a si mismos.

Entonces, ¿como puedo conocerme? ¿Qué es lo que debo hacer? Y la respuesta es simple, preguntemos al espejo y ver si me puede decir como soy.

Es una lástima que los espejos no hablan como el de la madrastra de Blanca Nieves, entonces el reto sigue siendo, el trabajo personal a implementar para encontrar la verdad

El día que descubrimos nuestra imagen física, es solo el primer paso, ¿como podemos aspirar a conocer a nuestros semejantes, si no nos conocemos a nosotros mismos?

Es posible que al momento de lograr ese conocer personal, cuando ya estoy seguro de mi apariencia física, la posibilidad  de conocer a cualquier otra persona es  un hecho.

Se puede pensar que la masonería examina a los masones en este tema, lo curioso es que no existen exámenes como tales, recordemos que la masonería no funciona con dogmas.

La masonería trabaja con mónitas, que es el poder del análisis, el masón analiza  cuanto tema llega a sus manos, solo por medio de la duda de cuanto llega a él, es que logra entender los mensajes.

Todo cuanto se analiza debe ponerse en duda, de otra forma nunca se llega a la verdad.

Alguien dijo que la verdad os hará libres, entonces, busquemos la verdad en primera instancia, el resto vendrá solo.

De manera que al conocerme encuentro mi verdad y eso, solo puedo conseguirlo con la dignidad de colocarme frente a un espejo. Los invito a buscar el juicio del espejo ahora.

domingo, 5 de junio de 2011

Servir a la tecnología

Por: Julio Torres

La teoría dice que las máquinas están al servicio de nosotros, pero que tan cierto es esto, creo que cada día nos hacemos más dependientes de las máquinas o de la tecnología.

Por los años cincuentas del siglo pasado recuerdo que la tecnología de la televisión era lo más avanzado que estaba ante nuestros ojos y que los aparatos estaban sujetos a la habilidad de los técnicos de entonces.

Una serie de innumerables ajustes había que colocar en el sitio exacto para obtener buena imagen y buen sonido, al poco tiempo lo mismo había que hacer para conseguir imágenes en color casi reales.

Esos aparatos que nos servían de entretenimiento, quienes se dedicaban al servicio en esos tiempos, luchaban por entregar un buen funcionamiento que muchas veces lograban después de algunas horas de trabajo.

Para el tiempo y esos aparatos evolucionan y consiguen una especie de autonomía, donde ya no se requiere el técnico para “ajustar” su funcionamiento, ahora ya ese cúmulo de ajustes se han guardado en una memoria.

Es claro que ya no se requiere llamar al técnico para que ajuste la pantalla vertical u horizontalmente, ese trabajo lo realiza la memoria de que hablamos.

Cada día que pasa los aparatos de entretenimiento se vuelven más autónomos, y la tecnología es tan efectiva que actualmente la mayor parte de los aparatos domésticos trabajan durante varios años sin servicio alguno.

En estos días si podemos afirmar que dichos aparatos sí están a nuestro servicio, ahora si sirven, se terminó el tiempo en que se requería el técnico para dar el servicio.

Es posible que muchas de las personas que esto lean, califiquen de nostálgico el tiempo en que había que solicitar los servicios de un técnico, y hasta declarar que todo tiempo pasado era mejor.

Hoy me siento privilegiado de haber sido beneficiado por la tecnología, nunca estuve de acuerdo en el sentido de que los aparatos debían depender del servicio técnico.

Solo como información, hace muchos años tuve la oportunidad de trabajar en una fábrica de televisores de una firma muy prestigiada y me contrataron como jefe de control de calidad.

Esa compañía publicitaba que proporcionaba el mejor servicio para cada uno de los aparatos que de su fábrica eran colocados en los hogares y sin cargo adicional por el servicio.

 Cometí entonces el error de sugerir que en lugar de proporcionar un buen servicio, sería más operativo someter a los aparatos a pruebas extremas y de esa manera asegurarnos de que la calidad estaría a la altura de la publicidad.

Mi proyecto se basaba en dejar trabajando cada aparato a entregar las 24 horas previas a dicha entrega, mi teoría era que si ese aparato resistía las 24 horas sin fallar, ahorraríamos horas hombre en servicio.

Desde luego que ese proyecto me costó el trabajo y fui despedido de inmediato, ellos estaban contentos con el buen servicio de mantenimiento y así siguieron por el resto de sus días.

Hoy la tecnología está en verdad a nuestro servicio, claro que también, hoy, los aparatos están fabricados para un determinado tiempo de vida, sin embargo, todavía no podemos sacudirnos el sistema de servicio.

Por fortuna y aunque solo sea parcialmente, una buena cantidad de aparatos resisten una buena cantidad de años funcionando bastante bien, ahora sí se puede afirmar que “si sirven, si sirven”

Es mejor servirnos de los aparatos que simplifican nuestra vida con el menor esfuerzo, que nosotros estar al servicio de los aparatos, ¿no lo cree usted así?