viernes, 13 de octubre de 2017

sábado, 3 de junio de 2017

Tercera llamada, tercera:

Si sirves, si sirves

Tercera llamada, tercera:

A punto están de levantar el telón, el escenario a mostrar es el de la contienda electoral que se llevará a cabo en varios lugares de México, pero lo que verá el público pasará a la historia como una comedia grotesca digna de una carpa de los años cuarenta del siglo pasado en la ciudad de México. D.F.
Por fortuna estoy viendo el escenario desde galerías, pues no pertenezco a ningún partido político, ni estoy de acuerdo con las llamadas “propuestas de campaña” que se han caracterizado en el insulto y se descalifican unos contra otros y tampoco he visto o escuchado la forma como nos defenderán desde sus “tronos”
Me queda claro que en este escenario solo aparecen los miembros de la aristocracia política, aunque en algunos casos pareciera que conviven con el pueblo, pero carece de credibilidad lo que hacen y lo que dicen, creo que era muy superior el gran “Palillo”, el humorista de mediados del siglo pasado que se caracterizó por la crítica al sistema de gobierno de entonces.
Todos los políticos actuales han olvidado que su razón de existir se concreta a tres “servicios” fundamentales, “Seguridad, Salud y Educación”, pero ni proporcionan seguridad y el estado de derecho dista mucho de ser rápido y expedito, de honorable, habremos de analizarlo en otro momento.
El poder ejecutivo tampoco defiende al débil de la hipocresía del fuerte, o de los que manejan el dinero, y de la violación de los derechos humanos que a diario resultan violentados en todos los terrenos y la libertad de empresa y la libertad de comercio son letra muerta, solo se dedican a poner obstáculos.
Pero el más culpable de los tres poderes es el legislativo, que ha diseñado muchas leyes, hasta en exceso diría yo, pero sin calcular la operativa pues las libertades necesarias no se pueden aplicar por los reglamentos faltos de equidad hacia el ciudadano.
Nosotros, “el pueblo” solo aspiramos a producir la riqueza necesaria para nuestra familia, para que juntos encontremos la felicidad, pero quienes hacen las leyes, quienes las ejecutan y quienes debían ser los árbitros entre el pueblo y los gobernantes están muy lejos de ese pueblo que genera la riqueza de un país.
Han olvidado que dicha riqueza siempre la genera el pueblo y no el gobierno, entonces, si en los próximos comicios no toman en cuenta la razón de su existencia, este país se verá nuevamente maltratado social-mente y cuando baje el telón de esta comedia, pueden hasta quemar el teatro.

Ciudadanos que votaran dentro de unas horas, esta es una gran oportunidad de corregir el rumbo, piénsenlo, la distancia entre lo sublime y lo ridículo es muy corta, México está hipotecado para los próximos 30 o 50 años, la reflexión es: mediten lo que harán en los próximos comicios, espero que no se arrepientan cuando el telón baje y la función termine sin aplausos, el tiempo le pasará la factura a nuestros descendientes.

viernes, 26 de mayo de 2017

Lo que quiero
Quiero decirle a los políticos que en estos días están en campaña para las gobernadoras de cuatro estados muy importantes, he seguido más o menos de cerca los discursos y me sorprende que a ninguno le escucho decir que al salir favorecido con el voto ciudadano, lo primero que implementará es una reducción de los impuestos, aunado a una reducción considerable a los trámites para abrir nuevos negocios y que analizando la situación actual del país lo que se requiere es luchar en verdad para que el salario de los trabajadores en todos los niveles sea suficiente para obtener la felicidad familiar.
Mientras los gobiernos insistan en manejar el dinero recaudado, nunca, pero nunca resolverán la pobreza, porque no hay nada mejor para generar riqueza que el dinero circule en las manos de los empresarios, los empleados y obreros, si el dinero circula libremente en las manos de los emprendedores será como la sangre circulando en el cuerpo social.
Dice una máxima que para generar riqueza solo se requieren dos elementos: poner a funcionar la propiedad y trabajarla, entonces si le damos la mayor parte de nuestro dinero trabajado al gobierno es como desangrarnos paulatinamente hasta llegar a la anemia total.
El gobierno nunca ha producido nada, no es su función, el gobierno está para defender al débil de los embates del fuerte, es para dar protección a todos los ciudadanos y proporcionarle seguridad, salud y educación, pero no para generar riqueza, insisto, la generación de riqueza está en manos de la gente emprendedora y de la gente trabajadora, si le quitamos la mitad o más de lo que percibe como salario, nunca podrá consumir los productos que inclusive colabora en la fabricación.
Entiendan gobiernos, ustedes no están para producir riqueza, el ciudadano es quien la produce, su función es perfectamente clara en la constitución, cumplan con ella y verán que pronto viviremos todos felices.
Quienes se han servido del presupuesto para enriquecerse, no les pido que regresen lo que no es suyo, mejor con ese dinero traten de fundar nuevas empresas que a su vez generarán muchos empleos, pero entiendan que el gobierno de ninguna manera es empresario, no invadan lugares en el engranaje social que no les corresponde.
“Libertad de trabajo, libertad de empresa, libertad de comercio, inclusive libertad de creencia es todo lo que se necesita para que este México maravilloso en verdad ingrese al escenario del primer mundo”.

Eso es lo que quiero para mi México querido y para cada mexicano que ha nacido en esta bella tierra, sin distinción de raza, nivel social, educativo y demás.