Se ha publicado en muchos lugares un código moral que considero importante sea difundido ampliamente por razón de que es el principio que ayuda a conducirse con propiedad ante los demás con el respeto y el orden necesario para la fortaleza social.
Es posible que sea necesario creer en un ser supremo para comprender muchas cosas que a veces los interesados mantienen oculto para manejarlo a su antojo, y como ley natural el primer decreto debe ser el amor hacia los semejantes.
Como obligación indiscutible aparece la necesidad de hacer el bien y dejar hablar a los hombres mujeres y niños, amar a los buenos, compadecer a los débiles, huir de los malvados; mas no odiar a nadie.
Hablar con respeto a los grandes, con prudencia a los iguales, sinceramente a sus amigos y con ternura a los pobres, pero nunca adular, porque eso puede conducir a una traición, escuchar siempre la voz de su conciencia.
Evitar las disputas poniendo la razón de por medio y respetar a las mujeres, este código indica que jamás abuse de la debilidad femenina y que muera antes que amenazar su honra porque si el gran arquitecto nos da un hijo, habrá que darle las gracias por el depósito que nos confía.
Debemos ser para ese niño la imagen de la Divinidad. Hacer que hasta los diez años nos tema, hasta los veinte nos ame y hasta la muerte nos respete. Hasta los diez años ser su maestro, hasta los veinte su padre y hasta la muerte su amigo.
Enseña a tus hijos buenos principios antes que bellas maneras, que te deban una doctrina esclarecida, mejor que una frívola elegancia. Que sean mejor, hombres honrados que hombres hábiles.
El gran arquitecto del universo es la sabiduría eterna e inmutable, por lo tanto es la inteligencia suprema, se le honrará con la práctica de la virtud, la mejor religión será la de hacer el bien por el solo placer de hacerlo y no por deber.
Debemos ser amigo del sabio y observar sus preceptos, recordar que nuestra alma es inmortal, de manera que todo lo que hagamos en su contra, como degradar con vicios, nunca vamos a poder borrar lo que se ha hecho mal.
Se agrega que este código indica como debemos honrar a los parientes, respetar a los viejos, ilustrar a la juventud y proteger a la infancia, amar a la esposa y a los hijos y amar a la patria y acatar sus leyes.
Considerar al amigo como si fuera otra hechura de uno mismo y no permitir que el infortunio nos aleje de él, hacer por su memoria lo que se haría si él viviera.
Quiero cerrar este mensaje con las siguientes reflexiones: Escuchar siempre, hablar poco y hacer el bien, compromiso fundamental es evitar que nos domine la pasión y ser indulgente con el error.
El consejo adecuado es aprender a conocer a los hombres nuestros hermanos, para lograr conocernos a nosotros mismos, buscar siempre la verdad, ser justos y alejarse de la ociosidad.
Quiero extender lo que he escrito a los niveles sociales, pues considero que observando lo que este código dictamina es el principio de un país prospero y triunfador, porque invita al respeto mutuo, a dar a cada quien lo que le pertenece para hacer justicia.
Cualquier semejanza con los códigos de asociaciones sociales va a ser mera coincidencia, lo importante es poner en práctica todo cuanto aquí se ha escrito, por el bien de la humanidad.
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