Baúl de los recuerdos
Temas encaminados al servicio de la comunidad
lunes, 13 de noviembre de 2023
Que es ser masón
martes, 5 de enero de 2021
Memoria de 80 años
Después de treinta años de caminar por los
senderos de la masonería, he decidido hacer un relato de lo descubierto; me
inicié a la altura de mis cuarenta años de edad, esto ocurrió en la década de
los ochenta del siglo pasado, y muchas veces me pregunté: ¿por qué no lo decidí
en mis años de juventud?, cuando la condición física era suficiente para
deambular por estos caminos. El ingreso a la masonería se realiza solo por
invitación, en mi caso, ocurrió a mediados de esa década; así que, hoy me
propongo establecer pasajes paralelos de mi vida masónica y profana, para
comprender el concepto: “Liberal”
Debo confesar que los primeros tres años sufrí
para comprender el objetivo real de la masonería, inclusive pensé algunas veces
en desertar, sin embargo, algo dentro de mí se resistía a tomar esa decisión; en
una de las “tenidas” filosóficas, un personaje desarrolló el tema de uno de los
grados masónicos de manera magistral, provocando un golpe maravilloso a mi
entender, en ese instante comprendí el gran secreto, se trataba de profundizar
en cada tema en privado durante las reuniones, para utilizarlo y aplicarlo en la
vida real, acorde a la necesidad de cada persona o de muchas; mi vida cambió
radicalmente a partir de ese segundo, cuando comprendí el gran objetivo de este
estudio. Esa experiencia me impresionó mucho, tal vez motivando el presente
proyecto.
De acuerdo con escritos antiguos, le otorgan
la paternidad de un camino natural hacía el triunfo en la generación de
riqueza, a un importantísimo filósofo de los grandes iniciados: Pitágoras. Desde
entonces, este gran personaje ocupó un espacio importante en mi vida, pues sus Postulados
indican la forma de generar riqueza, solo se requiere dice, movilizar dos
cosas: “propiedad y trabajo”; hablar de propiedad no solo es poseer un terreno
o una casa; el conocimiento también es una propiedad y se aloja en el cerebro,
los conocimientos se adquieren en la escuela o se transmiten de padres a hijos
con mensajes de boca a oído, los métodos son infinitos cuando se trata de
comunicar usos y costumbres, actividades que, se convertirán en cultura popular
en todos los niveles, pero habrá que ponerlos a trabajar.
Sin la iniciativa del trabajo nada se logra,
uniendo el trabajo a la propiedad es como se genera dicha riqueza y no solo se
trata de dinero, también de valores; con propiedad y trabajo evoluciona el ser
humano, y Pitágoras establece una ruta a seguir en cualquier proyecto, al
implementar la unión de la propiedad y el trabajo declarando entonces:
“cualquier proyecto debe fincarse en justicia y verdad, comenzando por ser
justo con uno mismo, vigilando oficiosamente cada situación para que la
economía permita una previsión adecuada, constancia y emulación producen la
intrepidez en cada proyecto, pero todo dispuesto con verdad y justicia. Este y
muchos conocimientos posteriores, los obtuve a los cuarenta años de edad, pero
nunca es tarde, ahora lo comprendo.