Por: Julio Torres
La teoría dice que las máquinas están al servicio de nosotros, pero que tan cierto es esto, creo que cada día nos hacemos más dependientes de las máquinas o de la tecnología.
Por los años cincuentas del siglo pasado recuerdo que la tecnología de la televisión era lo más avanzado que estaba ante nuestros ojos y que los aparatos estaban sujetos a la habilidad de los técnicos de entonces.
Una serie de innumerables ajustes había que colocar en el sitio exacto para obtener buena imagen y buen sonido, al poco tiempo lo mismo había que hacer para conseguir imágenes en color casi reales.
Esos aparatos que nos servían de entretenimiento, quienes se dedicaban al servicio en esos tiempos, luchaban por entregar un buen funcionamiento que muchas veces lograban después de algunas horas de trabajo.
Para el tiempo y esos aparatos evolucionan y consiguen una especie de autonomía, donde ya no se requiere el técnico para “ajustar” su funcionamiento, ahora ya ese cúmulo de ajustes se han guardado en una memoria.
Es claro que ya no se requiere llamar al técnico para que ajuste la pantalla vertical u horizontalmente, ese trabajo lo realiza la memoria de que hablamos.
Cada día que pasa los aparatos de entretenimiento se vuelven más autónomos, y la tecnología es tan efectiva que actualmente la mayor parte de los aparatos domésticos trabajan durante varios años sin servicio alguno.
En estos días si podemos afirmar que dichos aparatos sí están a nuestro servicio, ahora si sirven, se terminó el tiempo en que se requería el técnico para dar el servicio.
Es posible que muchas de las personas que esto lean, califiquen de nostálgico el tiempo en que había que solicitar los servicios de un técnico, y hasta declarar que todo tiempo pasado era mejor.
Hoy me siento privilegiado de haber sido beneficiado por la tecnología, nunca estuve de acuerdo en el sentido de que los aparatos debían depender del servicio técnico.
Solo como información, hace muchos años tuve la oportunidad de trabajar en una fábrica de televisores de una firma muy prestigiada y me contrataron como jefe de control de calidad.
Esa compañía publicitaba que proporcionaba el mejor servicio para cada uno de los aparatos que de su fábrica eran colocados en los hogares y sin cargo adicional por el servicio.
Cometí entonces el error de sugerir que en lugar de proporcionar un buen servicio, sería más operativo someter a los aparatos a pruebas extremas y de esa manera asegurarnos de que la calidad estaría a la altura de la publicidad.
Mi proyecto se basaba en dejar trabajando cada aparato a entregar las 24 horas previas a dicha entrega, mi teoría era que si ese aparato resistía las 24 horas sin fallar, ahorraríamos horas hombre en servicio.
Desde luego que ese proyecto me costó el trabajo y fui despedido de inmediato, ellos estaban contentos con el buen servicio de mantenimiento y así siguieron por el resto de sus días.
Hoy la tecnología está en verdad a nuestro servicio, claro que también, hoy, los aparatos están fabricados para un determinado tiempo de vida, sin embargo, todavía no podemos sacudirnos el sistema de servicio.
Por fortuna y aunque solo sea parcialmente, una buena cantidad de aparatos resisten una buena cantidad de años funcionando bastante bien, ahora sí se puede afirmar que “si sirven, si sirven”
Es mejor servirnos de los aparatos que simplifican nuestra vida con el menor esfuerzo, que nosotros estar al servicio de los aparatos, ¿no lo cree usted así?
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