miércoles, 15 de junio de 2011

Masonería y una regla

el que sirve si sirve
Por: Julio Torres.

El respeto a las reglas, primer compromiso de todo masón y para ello está diseñada la simbología de una regla que mide exactamente 24 pulgadas, ahora lo veremos.

Gran significado tiene esa regla, son 24 pulgadas que corresponden a las 24 horas que tiene el día y la regla que establece la masonería es dividir en tres partes esa regla con ocho horas cada una de las partes.

Ocho horas para el trabajo, ocho para el descanso o el estudio y las ocho restantes para dormir, con esta distribución entendemos que también en este asunto el número tres adquiere gran relevancia.

Cuando un candidato es recibido en una logia, se compara a un niño de tres años, simbólica es su edad porque va a comenzar su instrucción, mayor edad estaría fuera de lógica pues recién ha nacido para la masonería.

Son tres los pasos que debe dar un aprendiz para ingresar en un templo masónico, tres niveles le esperan en tres peldaños para conocer las cualidades necesarias de un masón.

Se hace necesario entonces acudir a la regla de 24 pulgadas y respetar lo que ella nos está indicando, si respetamos esa partición equitativa de ocho horas, no vamos a tener problemas de ninguna especie.

Más que hacer una distribución exacta de cada parte de ocho horas, lo que se busca es tomar conciencia de la necesidad de respetar lo mejor posible lo que cada parte representa.

Cuando ocupamos una hora más en el tiempo de trabajo le estamos restando una hora al tiempo de descanso o de estudio, quizás no sea de gran trascendencia, pero ¿que pasa cuando esa hora la restamos al tiempo de sueño?

Es posible que si en verdad sacrificáramos una hora de sueño, al día siguiente el cuerpo se cobra esa hora de descanso que le hemos escatimado, perdiendo un porcentaje de concentración en el trabajo.

Aunque parezca exagerado, una hora puede no tener gran importancia, lo grave es cuando paulatinamente le robamos dos o tres horas al tiempo del sueño y lo que puede pasar.

Esto se parece mucho al momento en que probamos una copa de vino fuerte y luego otra, hasta que nos embriagamos sin sentir como pasó, así ocurre si comenzamos por robar una hora y luego dos.

Para provocarnos menor daño, no sacrificamos las horas de sueño, lo hacemos con las horas de descanso y pensamos que nada nos va a pasar.

El problema se agudiza cuando en los haberes y deberes del libro contable de nuestra vida diaria, existe déficit que no se va a poder cubrir de ninguna manera.

La simbología masónica ha diseñado el tema de la regla de 24 pulgadas, parece sencillo, pero también resulta sencillo modificar esa división, comenzamos con una hora y luego dos o tres o más.

Una vez que aprendemos a respetar los lineamientos de esta regla, va a resultar muy sencillo acatar todas las reglas que la masonería ha preparado para el estudio completo de la carrera.

El camino es largo, son treinta y tres peldaños y cada uno de ellos con sus cualidades y exigencias, lo mejor será comenzar desde ahora con la auto disciplina de la regla de 24 pulgadas.

lunes, 13 de junio de 2011

Leyenda y los sueños

el que sirve si sirve

Por: Julio Torres.

Conocí a una persona que me habló bastante de los sueños y la manera de hacerlos realidad, claro que no es algo sencillo, pero encuentro muchos datos que indican que sí se puede.

Cuando conocí a la que luego sería mi esposa, supe que había encontrado un bálsamo en mi vida, sentí que era feliz casándome con ella, me parece que so fue un sueño realizado.

Cuando nacieron mis hijos, cuando obtuve mi primer auto, el cambio de trabajo, el cambio de casa, son las etapas de mi vida o los planes que simplemente se fueron cumpliendo.

Debo admitir que en su momento no los califiqué como sueños realizados, es posible que no haya percibido la forma de disfrutarlos, es posible que haya entendido que no los merecía.

Lo importante es tomar conciencia de que podemos construir nuestro propio mundo, pero muchas veces nos distraemos con los problemas del trabajo, la lucha diaria para conseguir lo necesario para la familia.

Los momentos que compartimos con la familia o con los amigos, las pequeñas alegrías, los momentos de felicidad son tan cortos que olvidamos construir nuestro mundo.

Muchos son los sueños que se quedan suspendidos en el aire o en el espacio, a tal grado que terminamos por aceptar el hábito de hacer a un lado las ilusiones, por el temor de verlas derrumbadas.

Muchos son los años que pasé  sin permitirme soñar, es posible que hayan transcurrido 10 o 20 años, me sentí demasiado viejo para hacer realidad todo aquello que un día soñé.

Siempre encontré una excusa para dejar sin efecto aquellos sueños que en otro momento tanto me ilusionaron, los días transcurrieron, lo mismo los meses, los años y los deseos.

Luego fui presa de una enfermedad, comencé a ver que el mundo era más pesado que de costumbre, pedía y rogaba que cada estudio médico entregara buenas noticias.

Muchas veces soñé que me daban de alta, que la enfermedad estaba cediendo terreno hasta que ese sueño se hizo realidad y la enfermedad me dejó continuar con mi vida.

Cuando una persona vive sin sueños, sin objetivos, se parece mucho a un barco a la deriva que surca las aguas no conocidas o simplemente navega sin rumbo y entonces surgen las sorpresas.

No se sabe en que tipo de mar se encuentra y la costa quien sabe a que punto cardinal se encuentre, luego comienzan los miedos y temores pero el barco sigue extraviado.

Lo mismo ocurre con los sueños, ya ilusionamos esto o aquello, entonces, lo que se debe hacer es decidir cual es el sueño que en verdad se quiere realizar, enfocar la atención en ello.

Dios nos ha creado con todas las armas necesarias para realizar nuestros sueños, se puede cumplir un deseo tras otro siempre que se cumplan ciertas condiciones.

Muchas personas acumulan en su equipaje miedos, frustraciones, obsesiones, sentimientos, dudas, culpas y muchas cosas más, esa carga es la que impide que los sueños se hagan realidad.

Cuando piden algo, se lo piden a su Dios, a su suerte, a su destino, al cosmos, al universo, a un ser querido muerto, siempre buscan de alguien más poderoso sea creyente o no.

Cuando el equipaje tiene todas esas cargas, esos sentimientos negativos, nunca va a llegar lo que se pide, simplemente porque esa carga está saturada de vibraciones malas.

La energía positiva se alimenta de pensamientos positivos, risas, amor, generosidad y buenas acciones, entonces, esa energía produce una frecuencia más alta para ser escuchada.

Incluso el universo entero se pone a disposición total de quien muestra esa energía positiva de que hemos hablado, de inmediato ese universo envía señales, pero no las perciben.

Muchas personas se justifican afirmando que no le fue enviada señal alguna, lo que pasa es que se comportó como un aparato de radio descompuesto, incapaz de sintonizar buenas frecuencias.

Debemos tener en cuenta que cuando una persona desea algo con toda su alma, el cosmos entero trabaja a su favor, siempre que tenga todos los deseos alineados con la finalidad.

Las piezas de la naturaleza están colocadas de tal forma que nada falla, pero la mayor parte de las personas prefieren no sufrir y simplemente no tienen ilusiones o no creen en ellas.

Y yo digo: Es mejor vivir con planes y proyectos, aunque nadie los comparta conmigo, que vivir vacío por dentro y sin esperanza de vivir feliz.

viernes, 10 de junio de 2011

Servir a las relaciones

Por: Julio Torres

¿Será el hombre de mi vida? Se pregunta una mujer, ¿Será la mujer de mi vida? Ahora se lo pregunta un hombre, es posible que el zodiaco pueda ayudar.

Se dice que existen relaciones perfectas entre ciertos signos del zodiaco, conocer esa posibilidad, puede ayudar mucho sobre todo a la hora de elegir la media naranja.

Para ayudarnos, es conveniente consultar el zodiaco de las afinidades que nos explica con lujo de detalles las relaciones perfectas entre determinados signos.

Es falso creer que ciertos signos están sistema predestinados a entenderse, mientras que otros estarían condenados a odiarse o  ignorarse.

La compleja naturaleza de las relaciones, de los sentimientos y de los deseos de cada uno de nosotros, la armonía de la forma de vida a que aspiramos puede revelarse tanto en la manera de complementarse como en la oposición de algunos signos del zodiaco.

Intentaremos trazar una manera elemental entre signos, y esto lo haremos solo como referencia para un análisis posterior.

La triplicidad de fuego, Aries, admira a Leo, pero Leo observa y aprecia a Sagitario.
No es difícil ver que Sagitario se enamora de la seducción de Aries.

Sagitario puede también enamorarse de Leo, solo que el objetivo es que lo quiere para reconquistarlo y “domesticarlo”

Leo puede apasionarse por Aries y Aries puede echarse ciegamente en brazos de Sagitario. Como vemos, nada es fácil, por eso se antoja indispensable leer lo que sigue.

La triplicidad de los signos de tierra, donde Tauro tiene en la mira a Virgo, pero Virgo prefiere la estabilidad total al lado del racional y tenaz Capricornio.

A Capricornio le gusta la paz, el sentido común y la forma de comportarse sano y gozoso de Tauro, pero le atrae el sutil e irresistible encanto de Virgo.

El nativo de Virgo se ve atraído por el sentimentalismo de Tauro; y a Tauro le gusta ser respaldado por capricornio, que le asegura seguridad y bienestar materiales.


La triplicidad de aire, Géminis se ve atraído por el encanto de la belleza plástica de Libra; y Libra por el espíritu libre y la afición por lo paradójico de Acuario.

Acuario queda fascinado por la ligereza y las múltiples facetas de la cualidad de Géminis aunque le encanta quedar subyugado por la doble imagen de Libra.

Libra se deja influenciar por la inteligencia flexible y brillante de Géminis en tanto que Géminis se siente seducido por acuario.

La triplicidad de agua, Cáncer aspira a quedar sometido a los deseos de Escorpio; en tanto que Escorpio queda embrujado por la agitación emocional de Piscis.

Piscis es sensible a la dulzura sensual y maternal de Cáncer, Piscis puede sentirse seducido o atraído por las pulsaciones secretas y pasionales de Escorpio.

Mientras Escorpio verá exaltado su deseo junto con Cáncer que a su vez, encontrará la ternura y la dulzura que necesita en los brazos de Piscis.

El mundo real efectivamente no se comporta necesariamente como aquí se describe, conozco parejas que de ninguna manera se ajustan a lo descrito, la vida es así.

La vida, nos tiene reservadas muchas sorpresas, sin embargo, en la experiencia personal puedo afirmar que lo que aquí está escrito resulta congruente con lo que he vivido.

Lo anterior solo es un comentario personal, sin embargo, para algunos lectores puede  resultar aceptable o no, para otros, quizás les ayude a tomar una decisión.

De cualquier manera, pienso que vale la pena tomarlo en cuenta, pudiera ser el principio de una relación fuerte y duradera, para entregar y recibir el amor a que tenemos derecho, como obra divina del creador.

jueves, 9 de junio de 2011

Amistad y virtud para servir

el que sirve si sirve

Por: Julio Torres

La amistad y la virtud se pueden manifestar en todo momento, y no es necesario solo practicarlo dentro de recintos especiales para ese fin, como pueden ser los templos religiosos de cualquier ideología.

Son muchos los atributos que mostramos en determinados momentos como son: la prudencia, diligencia, moderación o discreción, solo para exaltar la amistad y la virtud.

Los atributos mencionados resultan indispensables, en la práctica de la fraternidad, que sugiere ayudar con cordialidad en proporción a las posibilidades, a quien requiera de nuestra ayuda.

Es importante corregir las faltas con suavidad en toda situación, aún cuando se trate de personas que carecen de todo, y ayudar en la solución de los problemas con buena voluntad.

Una práctica que debía tomar fuerza es cuando alguna persona es calumniada, lo cual ocurre con mucha frecuencia, quizás porque las leyes no son perfectas, en esos casos se hace necesario vindicar su opinión y surgir en su defensa.

Los efectos útiles de la institución masónica por antigua y honrosa sugieren hacer bien a todos y adoptar una actitud benevolente, liberal y filantrópica.

Una amistad verdadera y fuerte solo se consigue siguiendo los lineamientos anotados arriba, mucho es lo que se tiene que trabajar para cumplir fielmente con la amistad y la virtud.

Es posible que la virtud se pueda manejar aislada de la amistad, pues se dice que una persona es virtuosa por si misma y que no requiere de ningún otro atributo, sin embargo la virtud necesita de la amistad, de otro modo quien va a definir que se es virtuoso.

La diligencia, la prudencia, como coadyuvantes de la virtud, solo obtendrán la manifestación adecuada si se aplican con moderación y discreción.

Cuando la vida nos permite servir a nuestros semejantes, muchas veces se piensa que se trabaja inútilmente y que se han gastado las fuerzas en vano, pero debemos recordar que esas son obras que están con el gran arquitecto del universo.

La recompensa es el cariño y la estimación de quienes ha sido beneficiado por nuestros buenos oficios y el mejor deseo es que vivamos en estrecha unión, que la paz more entre nosotros y nos una la fraternidad eternamente.

La moraleja será entonces: aplicar tolerancia y amor a nuestros semejantes, con la protección y ayuda que sea necesaria para que la amistad y la virtud cumpla con le función de servicio.

Aunque no lo parezca, todos los conceptos aquí vertidos se hacen necesarios en el mundo real, para que las cosas funcionen en bien general de la humanidad.

miércoles, 8 de junio de 2011

El masón frente al espejo

el que sirve si sirve

Por: Julio Torres
Masonería frente al espejo, o un masón frente a un espejo, cierto es que parece lo mismo, pero no es así, claro que es válido pensar que es lo mismo, pues, la masonería lo que persigue inicialmente es que el masón sea capaz de juzgarse frente a un espejo.
El objetivo de los tres primeros grados es solo ese, que el masón iniciado logre por medio del estudio y conocimiento a través de la simbología utilizada el encuentro consigo mismo.
El reto es colocarnos frente a un espejo y descubrir no solo con exactitud los rasgos fisonómicos de nuestra cara, es penetrar hasta el fondo de nuestra alma para saber como es.

En nuestra vida, con gran facilidad el auto engaño aflora, con ligereza afirmamos que somos los mejores hijos, o los mejores padres y no permitimos que alguien  se oponga a nuestro juicio.

El problema no solo se presenta en las personas poco preparadas o estudiosas, este es un problema general, todo ser humano padece el síndrome del juicio del espejo.

Y entonces, ¿Que hacer para superar lo que no nos atrevemos a reconocer o aceptar?, esa realidad que el espejo nos presenta, cualquiera que esta sea, es determinante.

Invito a quienes esto leen, que se armen de un poco de valor, y se sienten frente a un espejo, inclusive de manera privada, y anoten en una hoja de papel, por lo menos el color de sus ojos.

Solo  unos instantes son necesarios para sorprenderse, ahora la nariz, y la boca, y los labios, las cejas, pestañas y el resto se convertirán en una gran sorpresa.

No hay imposible para los masones, ya que esta es la primera de las sorpresas que habrá de entender y superar desde el momento en que es recibido en una logia.

Las herramientas que se le entregan, le permite no solo entender, sino diagnosticar los caminos necesarios para superar cualquiera que sea, el obstáculo que encuentre a su paso.

Se hace necesario, que el masón sea capaz de conocerse a si mismo, de otra suerte va a ser muy difícil que pueda pensar en la fraternidad que pregona.

Si se quiere ser fraterno, es indispensable conocerse a si mismo, puede ocurrir que yo pienso que soy muy fraterno, porque ayudo a toda persona que se acerca a pedir ayuda y lo hago.

La fraternidad no es ayudar, la fraternidad es ejecutar acciones en beneficio de nuestros semejantes, cualquier otra acción se define como caridad.

Nuestros semejantes no  necesitan caridad, muchas veces lo que buscan es el consejo o la idea para solucionar aquello que les aqueja, y nada tiene que ver con la caridad.

Cierto que el masón es caritativo, o lo intenta, pero, caridad y fraternidad son dos cosas distintas y esa diferencia solo se puede entender si nos conocemos a si mismos.

Entonces, ¿como puedo conocerme? ¿Qué es lo que debo hacer? Y la respuesta es simple, preguntemos al espejo y ver si me puede decir como soy.

Es una lástima que los espejos no hablan como el de la madrastra de Blanca Nieves, entonces el reto sigue siendo, el trabajo personal a implementar para encontrar la verdad

El día que descubrimos nuestra imagen física, es solo el primer paso, ¿como podemos aspirar a conocer a nuestros semejantes, si no nos conocemos a nosotros mismos?

Es posible que al momento de lograr ese conocer personal, cuando ya estoy seguro de mi apariencia física, la posibilidad  de conocer a cualquier otra persona es  un hecho.

Se puede pensar que la masonería examina a los masones en este tema, lo curioso es que no existen exámenes como tales, recordemos que la masonería no funciona con dogmas.

La masonería trabaja con mónitas, que es el poder del análisis, el masón analiza  cuanto tema llega a sus manos, solo por medio de la duda de cuanto llega a él, es que logra entender los mensajes.

Todo cuanto se analiza debe ponerse en duda, de otra forma nunca se llega a la verdad.

Alguien dijo que la verdad os hará libres, entonces, busquemos la verdad en primera instancia, el resto vendrá solo.

De manera que al conocerme encuentro mi verdad y eso, solo puedo conseguirlo con la dignidad de colocarme frente a un espejo. Los invito a buscar el juicio del espejo ahora.

domingo, 5 de junio de 2011

Servir a la tecnología

Por: Julio Torres

La teoría dice que las máquinas están al servicio de nosotros, pero que tan cierto es esto, creo que cada día nos hacemos más dependientes de las máquinas o de la tecnología.

Por los años cincuentas del siglo pasado recuerdo que la tecnología de la televisión era lo más avanzado que estaba ante nuestros ojos y que los aparatos estaban sujetos a la habilidad de los técnicos de entonces.

Una serie de innumerables ajustes había que colocar en el sitio exacto para obtener buena imagen y buen sonido, al poco tiempo lo mismo había que hacer para conseguir imágenes en color casi reales.

Esos aparatos que nos servían de entretenimiento, quienes se dedicaban al servicio en esos tiempos, luchaban por entregar un buen funcionamiento que muchas veces lograban después de algunas horas de trabajo.

Para el tiempo y esos aparatos evolucionan y consiguen una especie de autonomía, donde ya no se requiere el técnico para “ajustar” su funcionamiento, ahora ya ese cúmulo de ajustes se han guardado en una memoria.

Es claro que ya no se requiere llamar al técnico para que ajuste la pantalla vertical u horizontalmente, ese trabajo lo realiza la memoria de que hablamos.

Cada día que pasa los aparatos de entretenimiento se vuelven más autónomos, y la tecnología es tan efectiva que actualmente la mayor parte de los aparatos domésticos trabajan durante varios años sin servicio alguno.

En estos días si podemos afirmar que dichos aparatos sí están a nuestro servicio, ahora si sirven, se terminó el tiempo en que se requería el técnico para dar el servicio.

Es posible que muchas de las personas que esto lean, califiquen de nostálgico el tiempo en que había que solicitar los servicios de un técnico, y hasta declarar que todo tiempo pasado era mejor.

Hoy me siento privilegiado de haber sido beneficiado por la tecnología, nunca estuve de acuerdo en el sentido de que los aparatos debían depender del servicio técnico.

Solo como información, hace muchos años tuve la oportunidad de trabajar en una fábrica de televisores de una firma muy prestigiada y me contrataron como jefe de control de calidad.

Esa compañía publicitaba que proporcionaba el mejor servicio para cada uno de los aparatos que de su fábrica eran colocados en los hogares y sin cargo adicional por el servicio.

 Cometí entonces el error de sugerir que en lugar de proporcionar un buen servicio, sería más operativo someter a los aparatos a pruebas extremas y de esa manera asegurarnos de que la calidad estaría a la altura de la publicidad.

Mi proyecto se basaba en dejar trabajando cada aparato a entregar las 24 horas previas a dicha entrega, mi teoría era que si ese aparato resistía las 24 horas sin fallar, ahorraríamos horas hombre en servicio.

Desde luego que ese proyecto me costó el trabajo y fui despedido de inmediato, ellos estaban contentos con el buen servicio de mantenimiento y así siguieron por el resto de sus días.

Hoy la tecnología está en verdad a nuestro servicio, claro que también, hoy, los aparatos están fabricados para un determinado tiempo de vida, sin embargo, todavía no podemos sacudirnos el sistema de servicio.

Por fortuna y aunque solo sea parcialmente, una buena cantidad de aparatos resisten una buena cantidad de años funcionando bastante bien, ahora sí se puede afirmar que “si sirven, si sirven”

Es mejor servirnos de los aparatos que simplifican nuestra vida con el menor esfuerzo, que nosotros estar al servicio de los aparatos, ¿no lo cree usted así?