jueves, 18 de abril de 2013

Sistemas astrológicos (Zodíaco)


Por: Julio Torres.
El universo se concebía como una inmensa bola vacía compuesta de dos hemisferios y cuyo centro era la tierra, establecían que por encima se encontraba el cielo y por debajo el infierno, imaginaban que los dos hemisferios se unían en la línea del horizonte, donde se fundían el cielo y las aguas de las cuales emergía la tierra, de acuerdo a este criterio afirmaban que las estrellas y los planetas se desplazaban desde lo inferior hacia lo superior.

Muchas opiniones afirman que el zodiaco no existe, y en efecto, si miramos el cielo a cualquier hora del día o de la noche jamás veremos zodiaco alguno, tampoco vemos movimiento de las estrellas, pareciera que se encuentran en el cielo de manera estática, como si alguien las hubiera  dibujado mediante un proyecto pictórico.   



El hombre de la antigüedad concibió el zodiaco en forma de anillo colocado entre la tierra y el sol,   imaginó que en el interior se podía ver el movimiento y circulación de los astros, de manera que gracias a esta genial invención, podía observar y medir los desplazamientos de los astros al mismo tiempo, en cierto modo, le hacía conocedor de los movimientos que los astros producían continuamente.

El zodiaco sirvió de instrumento redactor del movimiento de tal o cual astro en determinado momento del año y en determinado sector del cielo, se comprendió entonces que los movimientos celestes presentaban una regularidad crono-métrica en el paso del tiempo, de manera que quien observó, midió y codificó en un momento preciso, podría comprobarse inclusive en los siglos posteriores.

Actualmente se puede confirmar con exactitud algunos fenómenos celestes observados hace más de cinco mil años, ya sea con la aparición de algunos astros, como por fenómenos en la tierra o en su entorno inmediato, al parecer, en la antigüedad se pudieron prever algunos fenómenos que hoy nos parecen muy naturales, así pues, poco a poco el ser humano comprendió los elementos de la naturaleza y fue capaz de adaptarse a todos los cambios mediante una finalidad práctica.

El zodiaco se convirtió en la herramienta del astrólogo pero con frecuencia desafía astrólogos contra astrónomos, tal vez por una falta de rigor científico ya que el punto de partida del zodiaco de la antigüedad ya no corresponde exactamente con el que podemos observar hoy día, la diferencia es de algunos grados, pero este hecho no debe ser considerado en un replanteamiento de los fundamentos básicos del zodiaco ni el sistema astro-lógico creado por nuestros predecesores.

Si deseamos comprender cómo nació el zodiaco  es necesario impregnarse de la mentalidad del hombre de la antigüedad, que consideraba la naturaleza, el cielo y la tierra como un gran libro abierto cuyos signos debía aprender a interpretar, el zodiaco es un circulo compuesto de 12 sectores iguales de 30 grados cada uno que se definen como casas de los 12 signos astro-lógicos y en el interior de ese círculo ficticio, imaginado y colocado alrededor de la tierra por los hombres de la antigüedad, se mueven los planetas.

Cada signo del zodiaco está situado dentro de uno de los 12 sectores mencionados, conforme a un orden cronológico establecido por el ritmo de las estaciones y por los ciclos del sol y de la luna, es decir, los movimientos repetitivos y relativamente inmutables que el sol y la luna aparentemente realizan alrededor del planeta tierra.

El zodiaco es entonces una tabla de coordenadas, un instrumento de medidas de observación y seguimiento de los fenómenos celestes que se producen alrededor de la tierra y en el interior de los 12 sectores del zodiaco  agrupados de 3 en 3, durante las cuatro estaciones del año se puede fijar un instante preciso de un cielo siempre en movimiento, si colocamos con exactitud los planetas y las estrellas, de este modo, podemos elaborar un mapa celeste como si fuera una fotografía del cielo tomada en un momento determinado.

Muchos son los datos que este tema nos presenta, por lo tanto, me veo obligado a retomar el tema en un futuro inmediato y con ello trataré de ampliar el panorama que los asuntos del zodiaco nos reserva en los tiempos por venir, de manera que la invitación está lista y completa, como lo estará el siguiente tratamiento.

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viernes, 12 de abril de 2013

tres años o casi

Si sirves, si sirves

Por: Julio Torres.
Tres años o casi, he titulado este asunto ya que se trata de una edad maravillosa en el ser humano, donde todo conflicto es resuelto por medio de preguntas y pareciera que ninguna respuesta le interesa puesto que su problema no es el saber más, simplemente es el paquete de dudas que la vida misma le ha entregado desde el momento en que ha llegado a este mundo donde todo está a la vista y que sea descubierto, y que mejor que un niño que está a punto de cumplir tres años que es la edad de las preguntas.
A esta edad se pregunta: ¿Por qué sale el sol, porqué la luna? ¿Por qué llueve? ¿Por que es de noche? Y así, todo el tiempo haciendo preguntas que tal vez nos resulta un tanto difícil de encontrar la respuesta adecuada y sin embargo, es fundamental contestar de la mejor manera posible aunque ese niño finalmente acepta una u otra respuesta, inclusive si no recibe ninguna, pero no dude que volverá muy pronto a preguntar lo mismo, así que habremos de tener respuestas listas y convincentes.
En otro lugar habrá un niño que se pregunte el porque él no tiene una casa bonita en un barrio bonito donde no existan carencias, donde los parques y jardines luzcan las flores más bonitas o que existan áreas verdes donde se pueda jugar fútbol como sucede en los mejores estadios, o tal vez esté pensando en lo que comerá si es que en su casa existe algo con que alimentar ese estomago, que en momentos parece reclamar la suerte que le ha tocado vivir.
Diferencias abismales se presentan en el mundo cuando vemos a niños que con dificultad beben un vaso con leche por orden superior o que tal vez en ese momento no es leche lo que desean sino un esplendido helado o un trozo de pastel combinado por muchos tipos de leche.
También existe el niño que es “forzado” a ingerir todo tipo de vegetales por que se supone que eso es lo que necesita en su etapa de crecimiento, pero él no esta de acuerdo, pero que sucede con otro niño que ni siquiera ese plato de vegetales conoce y mucho menos ha estado presionado con el fin de obligarlo a ingerir esos alimentos.
En este conjunto de miradas he podido reflexionar lo que una realidad me presenta, distintas entre si algunas de ellas pero las de sufrimiento tal vez sean de mayor impacto, hermoso sería que no existieran miradas tristes, que todos los niños del mundo siempre pudieran disfrutar de alimentos mínimos necesarios que les permita un sano crecimiento, pero por desgracia no es así y entonces tampoco comprendo porque ha sido así siempre.
A los tres años el niño debe soñar, imaginar y crear un mundo feliz un mundo tal vez imposible, pero soñar, pues los sueños son el punto de partida de todas las ideas, soñar es gratis y de esos sueños puede surgir una realidad alcanzable, una realidad práctica, una realidad que nos permita adecuar este mundo de la mejor manera, cierto es que los sueños, sueños son, pero no debemos olvidar que un niño de tres años es un maestro en el arte de imaginar y solo con imaginación es que podemos transformar el mundo.
Juntos varios niños tomando agua de un simple grifo, imaginarán que están bajo una cascada hermosa en algún lugar que bien puede ser un paraíso terrenal, juntos pueden practicar la música imaginando que a futuro formarán un exitoso grupo musical, juntos pueden penetrar en el mundo de los libros.
Con esta imagen se robustece aquel principio: “Uno para todos y todos para uno” con la sencillez que nos regalan nuestros niños de tres años, creo que es momento de imitarlos de la mejor manera, sigamos siendo niños y preguntemos a todo mundo lo que debemos hacer en función de los problemas que nos subyugan, volvamos a esa edad de las preguntas, en algún lugar encontraremos respuestas, pero, practiquemos el arte de imaginar en todo momento como si contáramos solo con tres años de vida, o casi.

lunes, 8 de abril de 2013

Un ángel llega

Si sirves, si sirves

Por: Julio Torres.
Un ángel llega y se hace cargo de una nueva vida que ha estado modelando con todo cuidado y cariño una madre, como muchas o casi todas las que existen sobre la tierra, pero habremos de recibir a ese ángel que viene con la misión de vigilar y proteger esa nueva vida, y que el trabajo escultural sea lo suficientemente efectivo, así lo ordenan los cánones divinos, desde el día en que un esperma elegido penetra en un ovulo determinado dando inicio a un nuevo milagro de vida.
Sabemos que dentro del vientre materno ocurre ese milagro de vida por medio de muchos eventos previstos con una precisión asombrosa, paulatinamente modelan una escultura que después de algunos meses dejará de ser dependiente del “jardín del Edén” donde se encuentra, luego será expulsada y comenzará a enfrentar y resolver los problemas que implica la vida de este mundo en el que todo tiene una forma.
Con la tecnología de este siglo es muy fácil observar lo que ocurre dentro del vientre materno, aún con los avances tecnológicos actuales el evento del embarazo sigue sorprendiendo a chicos y grandes, se percibe como una fantasía cinematográfica en quienes carecemos del conocimiento médico mínimo.
Llegado el momento de ingresar a este mundo, suele ocurrir frente a muchas personas como si se tratara de una comisión de recepción, aunque en ciertos casos el nacimiento ocurre de manera solitaria, como si desde ese momento se decretara enfrentar los conflictos de vida de manera personal y sin ayuda de sus iguales.
Algunos tienen la fortuna de alimentarse desde el primer momento por medio de la madre, siendo tratados con toda la ternura y todo el amor que solamente ellas pueden dar, lo que es calificado como un excelente ingreso a este mundo fabuloso, aunque algunas veces nos quejamos de nuestra suerte o mala fortuna, casi nunca agradecemos las bondades con que nos obsequia el comité de recepción.
Otros enfrentan desde el primer momento situaciones de riesgo pues por causa desconocida o con cierta lógica, esos recién nacidos son colocados en aparatos especiales que regulan temperaturas que no fue posible obtener durante el embarazo, además de obtener las primeras dosis de alimento por medios artificiales.
Se hace necesaria una vigilancia especial hasta el momento en el que el recién llegado pueda valerse por si mismo en función del proceso de alimentos, en caso de suerte contraria, el trabajo realizado por el esperma elegido, con el trabajo restante del milagro de vida, resulta triste simplemente, el llegar a esta vida con muchas deficiencias redunda en la pérdida de la vida que tanto trabajo requirió.
Cuando se conecta la piel de la madre con la del bebé pareciera que se realiza una comunicación muy especial, hay quien asegura que una mamá es capaz de identificar la textura de la piel de su hijo como lo hace con el tono de voz de entre voces de muchos niños de la misma edad sin temor a equivocarse, de igual manera el niño distingue el olor de mamá, así como su voz, yo no se si lo que digo tiene fundamento científico, solo afirmo que eso lo he visto en muchos lugares, cada niño y cada mamá se identifican mediante una técnica que no conozco.
Una mirada como esta nos invita a una retrospectiva del proceso espermatozoide, ovulo, gestación y nacimiento, que como una gran fábrica, la participación de miles de operarios hicieron posible que se dibujara esa mirada, esa sonrisa, esa vibración que interpretamos como amor, nada justifica que ese trabajo se destruya solo por las debilidades humanas de cualquier índole.
Creo que puede ser conveniente regresar a ese ángel que llega con la consigna de cuidar y guiar a ese nuevo ser humano, que tiene la tarea de cumplir con una lista de actividades que habrá de realizar durante un tiempo determinado, y evitar en la medida de sus posibilidades que esa vida se termine antes de tiempo, por iniciativa propia o por agentes externos, pero que debe cumplir puntualmente como fue diseñado y de esa forma entregar cuentas a quien haya que entregarlas en el momento y lugar destinado y poder declarar, he cumplido con mi trabajo, para eso he llegado.

jueves, 4 de abril de 2013

El milagro de la vida

Si sirves, si sirves

Por: Julio Torres.
Es indudable que alguien vigilará el proceso de la vida que en este momento se ha iniciado en alguna parte del mundo, difícil resulta imaginar como es que se inicia y en que momento, desde luego que los especialista nos pueden dar un buen número de teorías en función de la vida, sin embargo, me temo que siempre existirá algún punto de vista difícil de comprender por quienes no tenemos ni el conocimiento y mucho menos la especialidad.

Sabemos que solo una célula haploide que constituye el gameto masculino conocido como espermatozoide, resulta elegido para introducirse en el ovulo femenino y a partir de ese momento una vida nueva comienza su transito por este mundo tangible, por lo tanto pienso que a partir de ese evento, de alguna manera alguien ejerce la vigilancia de esa gestación con el fin de que una nueva vida manifieste sus inquietudes por medio de los cinco sentidos y cumpla su ciclo de vida y muerte.

Por medio de imágenes de gestación que en este tiempo es sencillo de conseguir, resulta fácil imaginar que estamos ante un trabajo delicado y muy preciso que no puede eludir una vigilancia extrema, pues la delicadeza de la nueva vida no es cosa menor, así que me atrevo a pensar que no solamente se trata del trabajo intuitivo y a veces instintivo de la madre que tiene a su cargo la enorme tarea de modelar esta nueva vida, esto va más allá de lo que un ser humano pueda realizar, solo queda como explicación que se trata de una inteligencia divina.

¿Será acaso que desde el momento que el ovulo es penetrado por el espermatozoide, se asigna a una entidad responsable de que el trabajo de gestación se desarrolle adecuadamente? Esto me obliga a pensar que la figura del “ángel de la guarda” debe ser el encargado de vigilar que esa nueva vida se modele de acuerdo al proyecto divino, no puede ser casual que todas las religiones hablen de este trabajo casi de la misma manera, la gestación es un milagro cada día, eso es lo que me obliga a pensar que alguien debe estar vigilante a cada momento, una especie de ingeniero en jefe que está atento durante el proceso de fabricación.

Indudable es que el proceso de gestación es muy hermoso, como hermosa es la relación hombre mujer que al participar en ese magno evento experimentan el mayor placer por cierto indescriptible, vale la pena experimentar una retrospectiva en la historia de las relaciones y tratar de imaginar el posible momento sublime del trabajo “esperma ovulo” y recrearse de ese momento como participe de la obra de arte de una nueva vida y la continuación ponerla en manos de la madre que durante nueve meses trazará línea por línea en cada parte del cuerpo del nuevo ser, sin embargo, ¿será verdad que un ángel o un protector o un espíritu superior se encargará del trabajo de la escultura viviente que se está fabricando, o quizás esa sea la parte espiritual que todos poseemos, la encargada de esculpir el maravilloso cuerpo humano y entonces pensaré que el trabajo de ese espíritu caminará junto a esa nueva vida por el tiempo que ella permanezca en este nuestro mundo.

Ver un vientre materno nos coloca en el lugar más difícil, los médicos que dominan esta especialidad posiblemente nos pueden dar una y mil frases técnicas contundentes, pero quienes no somos especialistas, disfrutamos plenamente con solo imaginar que dentro de ese recinto maravilloso se están llevando a cabo tantos acontecimientos en todo momento que nos parece ver que un enorme ejercito de operarios ha sido entrenado minuciosamente en cada una de las especialidades y como en una fábrica de autos o de aparatos modernos, cada uno de esos operarios entrega su mejor esfuerzo laborando las 24 horas del día con la esperanza de que el producto resulte acorde a las expectativas.

Nos dicen que pronto, muy pronto ese niño comenzará a sonreírnos, otorgándonos de esa manera el mejor salario que la vida nos tiene reservado y el salario de mamá debe ser incalculable, su maravillosa escultura ha concluido y que decir cuando escuchamos esa primera palabra: “mamá” o “papá” una más de las experiencias difíciles de explicar, me quedo entonces con el estupendo momento vivido con cada uno de mis hijos.

El milagro de la vida es así, vale la pena verlo de esta manera, como milagro, cierto es que no alcanzo a imaginar con precisión como es que ocurre el milagro, por esa causa es que solo me atrevo a calificarlo de milagro, no conozco operario que domine cada uno de los procesos de fabricación del milagro de la vida y por esa simple razón, nunca debemos atentar contra ella, el contacto esperma ovulo inicia la vida, debemos cuidarla, no destruirla, protegerla y disfrutarla, cada día, cada hora cada minuto o segundo, porque no se puede volver al pasado, es mejor, vivir intensamente el presente, porque no sabemos cuando terminará el milagro de nuestra vida.


lunes, 1 de abril de 2013

El elegido

Si sirves, si sirves

Por: Julio Torres.
Aparece un gran número de puntos que en su marcha, una parte de ellos se alarga durante el viaje como si esa parte se rezagara de manera accidental formando una cauda muy parecida a la que dibujan los cometas convencionales y conocidos.

Poco a poco se multiplica el número de puntos hasta formar cantidades millonarias y entonces el espectáculo resulta maravilloso, pero no atinamos a deducir quien maneja ese movimiento de tantos puntos que se desplazan a velocidades impresionantes y nunca sus caudas llegan a tocarse, tampoco sus cuerpos y todos parecen obedecer ordenes perfectamente estructuradas que los guían a un lugar hasta ahora desconocido, pero el rumbo es el mismo, como si alguien les hubiese indicado el sentido y dirección que obedecen sin oponer resistencia, más bien parece que se trata de una carrera de velocidad y resistencia con reglas perfectamente definidas y que cada uno de esos puntos trata de llegar primero al destino indicado.

Observar el movimiento de esos puntos que se mueven con precisión envidiable implica deducir que algo o alguien han trazado ese proyecto, de ninguna manera se piensa que dichos movimientos pudieran ser accidentales o casuales, lo cual invita a especular que nada es casual en este universo, que todo obedece a una causalidad, que es como lo definen algunos pensadores, que todo es arriba como es abajo o como es adentro es afuera.

Pero la sorpresa es cuando observamos que solo uno de los puntos logra llegar a un destino, que parece una pared rígida y curiosamente se introduce en esa pared con una aparente facilidad y ninguno de los otros puntos ha sido capaz de hacer lo mismo resultando rechazado y perdiéndose a continuación en el espacio vacío poco a poco, tal vez aceptando su derrota o quizás, sin entender de manera eficaz lo sucedido y sin conocer la suerte del punto que sí logró introducirse a esa pared rígida que ninguno de los otros puntos pudo lograr.

Imagino que en ese momento en el que esa pared ha sido perforada, algo maravilloso ocurre al otro lado, pienso que a partir de entonces debe entrar en acción alguien que habrá de encargarse del proceso que se provocará con el ingreso de ese cuerpo al interior de esa pared, pero insisto, solo uno de ellos ha logrado penetrar, como si se tratara de una elección prefabricada o dicho de otra manera, ha sido elegido solo uno de ellos y la razón va a permanecer oculta o poco comprendida.

Maravilloso debe ser el privilegio de ser elegido, como si se tratara de algo que no va a ser repetido en la misma forma nunca más, como si alguien hubiese fabricado ese punto en el espacio con un movimiento propio, con una inteligencia propia con una personalidad propia y que nunca en el tiempo y en el espacio se fabricará algo igual, ese algo solo será parecido, pero nunca igual.

Cierto, ese es el proceso de una nueva vida, esa es la forma como hemos sido privilegiados al ser escogidos entre millones, eso no es poca cosa, mi lugar en esta vida me ha permitido manifestar mis pensamientos y mis emociones de manera libre y nunca nadie puede impedir que manifieste mis ideas y mis sentimientos, me anima entonces el hecho de que fui elegido entre millones y por ese hecho simplemente me siento orgulloso, pues esa elección me permite ahora platicar sobre este pensamiento.

No quiero entrar a terrenos filosóficos porque no soy filósofo, pero si puedo gritar la emoción que me causa el haber sido elegido en esta vida y que no ha sido pequeña pues cuento más de siete décadas en las que he podido aprender a vivir de distintas maneras, de acuerdo a los acontecimientos de cada día, de cada semana, mes y año y hasta cuando me he sentido desesperado porque las cosas no se presentan muy favorables, por la noche medito y pienso que tal vez así haya escrito, que así es como debo aceptar la vida o el milagro de haber podido penetrar en esa pared rígida ganado la partida a millones de competidores.

Quiero enviar este razonamiento a aquellas personas que se cuestionan la razón de permanecer en este mundo, a aquellas personas que por alguna causa cruza en su mente el deseo de quitarse la vida solo porque los acontecimientos cotidianos resultan difíciles, a esas personas debo aconsejar que pidan y algo recibirán, que busquen y algo encontrarán, que llamen y alguien abrirá la puerta, que nunca olviden que fueron triunfadores cuando lograron penetrar esa pared y que resultaron vencedores en esa competencia entre millones de aspirantes y que entonces no tiene sentido quitarse la vida por complejo que sea el problema cotidiano.

Nunca debemos olvidar que fuimos elegidos, millones de aspirantes no lo lograron y el hecho de estar leyendo en este momento esta reflexión es motivo de alegría, motivo de celebración y nunca más que sea motivo de depresión, la vida debemos disfrutarla hasta el último segundo, hasta el último suspiro con una sonrisa que se interprete como “gracias” aunque nunca estemos conscientes a quien debemos dar esas “gracias” porque fuimos elegidos entre millones en este proyecto de vida.


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viernes, 11 de enero de 2013

Palabra de honor

Si sirves, si sirves

Por: Julio Torres.
Palabra de honor, término que muchas veces hemos pronunciado sin siquiera haber meditado la importancia del significado de esas tres palabras y las hemos escuchado miles de veces en ese orden de tal suerte que en este momento me parecen tan lejanas y tan cercanas a la vez que difícilmente me atrevería a descalificarlas por un simple hecho no comprendido.
Tal parece que esas tres palabras indicara el respeto a los derechos de las personas o tal vez me sugieren solo cumplir con mis deberes o tratar de estudiarme a mí mismo, con el fin de corregir mis defectos, al mismo tiempo debo tratar de disimular los de mis hermanos, amigos, socios o parientes.
Ejercitar la razón es una muy buena práctica, sobre todo cuando ese ejercicio destruye los sofismas que atentan contra la inteligencia, lo cual nos conduce a buscar la brújula que nos guía en esta vida y cuando esa brújula nos guía adecuadamente, esa facultad desarrolla los principios de la moral.
Muchas veces es importante recurrir a los simbolismos que permitan simplificar los mensajes que la vida misma nos presenta, hay quien afirma que estudiando el origen de las cosas nos abre el camino y descubrimos aquello que parecía poco comprensible, y que no es otra cosa que la gran luz del conocimiento que nos eleva a la base fundamental del deber y del derecho.
Palabra de honor que todo lo que queremos saber está más cerca de lo que pensamos, palabra de honor que todo lo que imaginamos ya alguien lo imaginó antes que nosotros, pero no importa, puesto que hoy, soy yo quien lo está imaginando y aunque parezca que es igual a como lo imaginó quien vivió antes que yo no es así, pues mi manera de imaginar simplemente es distinta y nunca existirá alguien que lo imagine igual que yo, palabra de honor que en un futuro alguien imaginará lo mismo o más bien parecido porque se tratará de otra persona con su propia palabra de honor, pues nunca existirá alguien idéntico a mí, solo parecido. Palabra de honor.

martes, 18 de diciembre de 2012

Una vez más con la mujer Aries

Si sirves, si sirves

Por: Julio Torres.
Declaré en un artículo anterior que si por casualidad o por causalidad me encontrara una vez más con una mujer Aries, pienso que ahora estoy más preparado y sostener una relación amorosa con mejor éxito que en su momento lo experimenté, pero insisto, nada de lo vivido con una maravillosa mujer Aries, lo cambiaría ni un centímetro se lo aseguro.
Otra de las cualidades de esta maravillosa mujer, es que su velocidad mental cautiva a todo hombre, claro si es que se quiere sentir amado profundamente, pero nunca intente tratar de controlarla, deje que sea ella la que tome la iniciativa, difícilmente se equivoca y si de distribuir los dineros se trata, abiertamente se puede confiar en ella, hasta ahora no entiendo cómo es que lo hacen, pero es como si tomaran una varita mágica a la hora de hacer el gasto diario.
Jugar al papá y a la mamá es fabuloso, pero debe estar alerta y detectar el momento que ella decida tomar la iniciativa, no se asuste, no pasa nada, es más, le sugiero que se deje conducir porque la experiencia va a resultar muy rica en el proceso y en el resultado, claro que habrá de cuidar la privacidad necesaria en el caso, pues no es muy audaz si se siente vigilada.
Una buena forma de jugar con ella en los menesteres conyugales quizás deba ser en lugares distintos al entorno familiar, ella prefiere no arriesgar el ser descubierta, y hablar de estos asuntos es mejor hacerlo en privado, de ninguna manera es conveniente hacerlo abiertamente, salvo que se hable de ello en forma disfrazada o con palabras encubiertas.
Si una mujer Aries le declara que está enamorada de usted, no lo piense mucho ya que su audacia llega hasta ese punto y lamentable es que muchas veces ello se interpreta de manera equivocada con resultados bastante desagradables.
No sucede nada si permite que esa maravillosa damisela le declara su amor, lo que ocurre es que se desespera de que el “galán” no se decide a cortejarla abiertamente  en su momento y debo reconocer y aceptar que en realidad nunca tuve el valor de expresar mi deseo a una maravillosa mujer Aries y lamentablemente la perdí sin remedio, con la consiguiente frustración.
Me prometí entonces nunca más cometer el mismo error y cuando se repitió la oportunidad, simplemente me entregué sin reserva alguna permitiendo que fuera ella la conquistadora y le aseguro mi querido lector que nunca me arrepentí de haber tomado esa decisión.
Desde luego que mi pobre experiencia, por edad claro, impidió que ese romance perdurara lo suficiente y a estas alturas reconozco que esa inexperiencia fue la causante de la ruptura vivida y que superar esa derrota me llevo algunos años  y que al paso del tiempo, como dice el dicho “que a toro pasado” todos podemos justificar que no hicimos lo que debimos hacer en su momento, pero en realidad es que no contaba con la experiencia necesaria.
Me temo que simplemente no entendí a esa mujer y hoy ya es tarde, si volviera a nacer, tal vez corregiría el camino sin pensarlo y sin justificación alguna, de manera que si usted amigo lector, se encuentra en una situación parecida, le sugiero que trate de no equivocarse, solo disfrute el amor que tiene frente a usted, el amor de una mujer Aries.

martes, 20 de noviembre de 2012

Libertad infantil, libertad de imaginar

Si sirves, si sirves

Por: Julio Torres.
No tengo noticias de si algún lector ha experimentado la curiosidad de lo que pasaría si en este momento por algún método desconocido existiera la oportunidad de regresar a los primeros años de su vida, claro, con las limitantes que una edad de tres años implica, pero con la experiencia actual sin tocar para nada el nivel académico.
Reconozco que esta idea es un tanto utópica, pero en este momento trataré de hacer una retrospectiva hasta mis tres años, tal vez no recuerde a detalle mi caminar por este mundo, pero si están guardados muchos recuerdos hermosos de ese tiempo que ahora describiré:
En el pueblo que nací hace muchos años, existía un tranvía que funcionaba con el tiro de dos o cuatro “mulitas” y experimentaba una gran velocidad que hoy entiendo no debió ser mucha pero representaba mucha alegría el ver como dicho tranvía se desplazaba alegremente en las vías a lo largo de tres kilómetros entre mi pueblo y el pueblo vecino, ambos maravillosos.
Como mi mamá quedó viuda cuando yo nací, entiendo que me fue entregado un gran paquete de ternura que quizás “robé” a mis hermanos, pero a esa edad no era capaz de comprender el privilegio de ser el más chico de la familia y por ende, el que acaparaba miradas.
Dentro de esa corta edad se me ocurrió reproducir el tranvía pero de manera tridimensional y pedí a mamá consiguiera una hoja de cartón que recortándola de manera inteligente se podrían pegar las partes con pegamento casero hecho de harina hasta lograr la reproducción a escala de ese maravilloso tranvía, donde además el proyecto exigió la escultura de las “mulas” que debían mover el transporte.
Recuerdo que en mi mente estaba grabado con lujo de detalles cada rincón del tranvía, con los asientos, estribos y mecanismos de mando, cada vez que pedía a mamá hacer el viaje era porque necesitaba revisar cada detalle y que se grabara indeleblemente en mi memoria.
Después de muchos viajes, logré hacer un mapa imaginario de lo que había de trazar en cada una de las partes, recuerdo que no hubo grandes problemas, el conflicto se produjo al tratar de trazar las figuras de las mulas de arrastre y estuve a punto de abandonar el proyecto pero, mi mamá con habilidad sacada de no se donde, logró que mi idea se realizara satisfactoriamente.
Cuando le dimos movimiento a ese tranvía creo que también mi mamá brincó gustosa de ver el proyecto terminado y ambos nos felicitamos por el resultado obtenido, no recuerdo si mis hermanos nos felicitaron, esos protocolos no estaban en mi archivo personal, pero no importaba, mamá y yo habíamos hecho realidad algo que nació en mi imaginación.
Ahora comprendo que mamá simplemente creyó en mi libertad de imaginar, tal vez la sorprendí al imaginar proyecto tan ambicioso a mis tres años, lo verdaderamente importante es que creyó en mi; pudiera ser que esa experiencia me haya marcado desde niño con la obligación de creer en todo lo que la imaginación me dicta, a lo largo de mi vida simplemente he imaginado y después lo realizo.
Comprendo ahora que lo sucedido no es otra cosa que la libertad infantil que a diario practica la libertad de imaginar y cuantas veces no nos detenemos a pensar que nuestros hijo imaginan siempre, que a cada momento están creando cosas y cuantas veces también despreciamos esas señales con la justificación de que estamos muy ocupados.
Amigo lector o amiga lectora, traten de escuchar a sus hijos, en verdad, todo el tiempo están imaginando, todo el tiempo están creando soluciones, inclusive creaciones que los adultos desechamos por el simple hecho de que a nosotros no se nos ha ocurrido, o como declaro arriba: Porque “estamos muy ocupados” observemos mejor la libertad infantil, la libertad de crear y si es posible, regresemos a los tres años de edad, volviendo a ser libres, la libertad es creatividad, la libertad soluciona todos los problemas, sin libertad nos convertimos en esclavos.
Tratemos de comprender lo que es ser libre, desde la primera edad.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Los tres, los cinco y los siete años

Si sirves, si sirves

Por: Julio Torres.
Tres, cinco y siete años de edad en un niño pudiéramos decir que es uno de los procesos más hermosos que la vida nos presenta, el niño de tres años nos sorprende con una serie de preguntas que muchas veces no sabemos como contestar y todo porque nos olvidamos muy pronto de nuestra infancia, como si esa fuera una condición humana inapelable.
¿Por qué se hace de noche papá? Creo que todo papá se ha encontrado con esa pregunta y la dificultad de emitir una respuesta convincente que espera el niño, y sucede que en realidad el niño de tres años solo espera una respuesta cualquiera, pues todavía se encuentra en una etapa en la que muy poco le importa el comportamiento del sistema planetario.
Así como pregunta por el día y la noche, lo puede hacer con la causa de la lluvia, el viento o de cualquier fenómeno que pueda apreciar, pues su prioridad es saber de todo lo que está conociendo, de todo lo que su medio ambiente le presenta ante sus ojos y sencillamente es que está aprendiendo sobre lo que la vida le presenta.
Muy bien podemos calificar la actitud de un niño de estas características como la duda que la vida presenta, hasta podemos llamarle duda filosófica, porque nada impide cuestionar, nada impide preguntarse tal o cual cosa y no se trata de que el papá se convierta en un maestro, ya que el mismo niño va a encontrar las respuestas adecuadas y todas ellas conforme a su edad y conforme  la manera como dicho niño ve el mundo que le rodea, el mundo que está descubriendo.
A medida que los días se acumulan en la vida de ese niño, es claro que las preguntas van cambiando, pero es él quien sistemáticamente encontrará las respuestas que considere adecuadas, creo que vale la pena analizar cada una de las preguntas que un niño de estas características nos presenta y tal vez con ello logremos regresar a nuestra infancia como medida de aprendizaje y evolución personal.
Los años pasan y a la altura de los cinco años el mismo niño va comprendiendo que posee una inteligencia pues ya no solo pregunta la causa de la noche, su inteligencia le indica que existen otros caminos que le permitirán descubrir de que se trata eso del día y de la noche, aunque no lo comprenda totalmente, su propia curiosidad le conduce a los caminos adecuados que le permitirán conocer más.
Curiosamente descubre que de alguna manera cuenta con el valor necesario y se atreve a hacer cosas que antes temía realizar, quizás intuitivamente acepta que su comportamiento debe ser con determinadas reglas que más adelante reconocerá como sistemas rectos de comportamiento y con la prudencia necesaria que le permitirá hacer las cosas con los mecanismos establecidos que propician un comportamiento adecuado en la sociedad.
Comprende además el concepto “ayuda” que en términos generales calificamos como filantropía, ahora entiende que es un deber humano ayudar a sus semejantes, con los errores que implica la edad, pero eso será el principio del camino hacia la comprensión de lo que dicta nuestra especie, ahora conocerá  las normas de conducta que exige el vivir en sociedad.
Se comprende entonces que el niño en cuestión ya está transitando en el nivel de los cinco años de edad, pero su curiosidad afortunadamente no termina,  y es esa curiosidad la que lo conduce a mayores descubrimientos, pero esta vez, con argumentos más precisos, tratando de encontrar la mejor respuesta a la duda que le invade.
Ahora ese niño que se preguntaba lo que causaba el día y la noche ha crecido en edad pero también ha aprendido muchas cosas y todas ellas necesarias en el proceso de su vida, tal vez todavía son pocos años, siete y no más, que se consideran la puerta de ingreso a la valiosa juventud que solo ocurre una  vez y nunca más regresará, lo cual nos obliga a trabajar con inteligencia y rectitud en la educación de nuestros niños, porque en esos tres, cinco y siete años es donde se forja el buen ciudadano, el buen hombre o mujer que continuará la obra de nuestros ancestros, con el valor, la prudencia y la filantropía necesarios de todo buen ciudadano.
Bien podemos afirmar que lo escrito es el principio del gran reto para todo ser humano como lo es el conocerse a sí mismo y cuando se logra, el triunfo se torna cotidiano.

jueves, 30 de agosto de 2012

La comezón de los sesentas

Si sirves, si sirves

Por: Julio Torres.
Llegar a los sesenta años es motivo de distintas experiencias, algunos de mis amigos se les ve preocupados cuando han alcanzado esa edad y la primera vez que observé ese caso, pregunté el motivo, la respuesta fue contundente: “Es que de aquí en adelante estaré más cerca de la muerte y eso si me preocupa”.
Alguien dijo: “Sólo hay un camino para llegar pronto a la inmortalidad. Consiste en amar la vida y vivirla todo lo alegre, valerosa y fielmente de que seamos capaces”.
El pasado es como el panteón: Es bueno visitarlo de vez en cuando, pero no quedarse en él. Son buenas las remembranzas pero no al grado de aferrarse a ellas sin querer ubicarse en el presente.

No tengo noticia de que algún hombre sabio haya querido regresar a ser joven, la nostalgia, los recuerdos y las añoranzas son bonitas, románticas, dulzonas y hasta cierto punto provechosas, nos hacen evocar sentimientos y recuerdos agradables de tiempos felices, pero querer regresar al pasado no es recomendable.

La manía de estar añorando siempre el pasado y retrocediendo constantemente a “los buenos tiempos, a los años felices de la juventud” desde luego que no ayuda, había que pensar en todo lo que le ocurriría si se hiciera realidad, aunque aparente veinte años de edad, debe recordar que no tendrá lo que ahora posee, faltarán los conocimientos que obtuvo en la universidad para lograr un título de ingeniero por ejemplo.

Tendrá un cuerpo joven y saludable, es cierto, pero también un cerebro aún sin preparación ni conocimientos, nada en común con sus amigos actuales por la diferencia de edades y tendrá que hacer nuevos amigos. ¿Estará preparado? Supongo que es muy difícil estar preparado para ello.

Adaptarse a las costumbres, las modas, léxico y ropa de jóvenes, implica un proyecto titánico que de ninguna manera se puede pensar alcanzable de inmediato, adaptar los oídos a la algarabía, al estrépito de las bocinas, a esos sonidos estridentes propios de la juventud actual ¿Será posible?

No existirá esposa ni hijos, y por supuesto tampoco nietos, porque aún no se ha casado. La casa que adquirió con tanta ilusión y esfuerzo tampoco la tendrá, menos automóvil, computadora, negocios ni demás posesiones, habrá que conseguirlas de nuevo poco a poco, tampoco poseerá sus libros, sus fotografías, sus cuadros sus recuerdos hoy tan amados, tardará años en volverlos a acumular.

Tendrá la salud, el vigor, el entusiasmo y la energía, pero no la cultura, el criterio ni la experiencia con que la vida le ha nutrido a través de los años y que a base de paciencia y esfuerzo ahora posee. Será como una especie de amnesia, dolorosa y lacerante porque se dará cuenta de ella y no podrá dar marcha atrás.

Retroceder cuarenta o cincuenta años se entiende que no se ha formado un patrimonio aún, comenzar de nuevo es el reto, no se puede tener todo, el tiempo que ha transcurrido ha sido una oportunidad y cada uno de nosotros la aprovecha de distinta manera, ahora es tiempo de ceder el espacio a nuestros hijos y nietos que con su esfuerzo continuarán la obra que nosotros iniciamos y que construyan su futuro.

Lo deseable es disfrutar lo mejor de cada época y gozar de cada edad a medida que se va recorriendo el camino de la vida, cortar los frutos de cada estación sin volver la vista al pasado ni empeñarse en retroceder, el tiempo no marcha atrás, corta solamente las frutas de tu estación, piensa que son más las cosas que tienes, que las que te hacen falta, el pasado es el pasado y ya nunca regresará.

Lo que muchas personas buscan no es solo ser más jóvenes, sino que regrese toda una época ya pasada, por alguna razón, tenemos los ojos enfrente porque es más importante ver hacia adelante que hacia atrás.

La vida es lo que viene, no lo que se fue, no debemos perder el tiempo añorando lo que ya pasó, debemos considerarlo como una página brillante y feliz que quedó archivada para siempre, conservemos con cariño esos recuerdos, nunca aferrarse a ellos, levantemos la vista, admiremos el mundo y disfrutemos el presente antes de que pase y lo perdamos para siempre.
El mayor tesoro que poseo es el tiempo actual, gracias.

lunes, 20 de agosto de 2012

Libertad, patrimonio humano

Si sirves, si sirves

Por: Julio Torres.
Difícil resulta comprender la causa por la cual pareciera que nacemos esclavos, por sistema nos causan daño las heridas recibidas cuando pequeños, es decir, los traumas de la infancia, de las decisiones que toman por nosotros nuestros mayores que provocan relaciones no satisfactorias, y al paso del tiempo nos conduce a realizar trabajos que no disfrutamos y la vida se vuelve rutinaria.
Todo indica que vamos cargando un costal de resentimientos, rencores y culpas que no sabemos de donde proceden y que no queda otro remedio que cargar ese tremendo costal herencia de nuestros padres o nuestros ancestros lejanos o cercanos.
Afortunadamente siempre es tiempo de liberarnos, cada día aparece una oportunidad de comenzar nuevamente, cada mañana al abrir los ojos, nacemos de nuevo, nuevas oportunidades se presentan para cambiar lo que no nos gusta y mejorar nuestra vida.
La felicidad no depende de nadie más que de nosotros mismos, el miedo al fracaso, al que dirán, a la crítica y demás eventos, es el miedo que debe guardarse en una bolsa o recipiente y entregarse a quien recoge la basura, deshacerse de él y romper las cadenas que nosotros mismos nos imponemos.
Lo único que debe atemorizarnos es el miedo a no ser nosotros mismos, dejar pasar la vida sin hacer lo que realmente queremos o debemos hacer, desaprovechar la oportunidad de mostrarnos al mundo, de decir lo que pensamos, de compartir lo que tenemos, de que somos parte de la vida y que podemos caminar con la frente en alto.
Muchas disciplinas de esto hablan, tal vez cualquiera de ellas resulte adecuada a nuestro caso, pero la libertad es algo intangible, la libertad solo se percibe de manera personal, no se puede comprar en el supermercado, al final, la libertad se adquiere o se rechaza y no existe manera de culpar a nadie de la adquisición o pérdida de esa libertad porque está dentro de nosotros mismos.
Hombres libres y de buenas costumbres se escucha en la divisa de la masonería, tal vez ese sea un camino más por el que se puede lograr esa libertad tan soñada y tan buscada por los seres humanos, que no comprenden el origen de ese costal de resentimientos rencores y demás conflictos heredados quizás inconscientemente por nuestros padres.
La vida no es lo que sucede cuando todos los planes se cumplen, ni lo que pasará cuando conseguimos lo que tanto se deseamos, la vida es lo que está pasando en este preciso instante, leer este párrafo significa que estamos vivos, en este instante el corazón está llevando sangre a todas las células de nuestro cuerpo y los pulmones llevan oxígeno a donde se necesita y aunque no sabemos en realidad como ocurre lo que si sabemos es que estamos vivos.
Es algo que nos permite, pensar, expresarnos, movernos, reír y hasta llorar si es preciso, pero el riesgo de las costumbres está latente, despertar aburrido, malhumorado, o preocupado limita tremendamente el placer de vivir, esta vida está llena de situaciones satisfactorias.
Abramos los ojos y agradezcamos todas las bendiciones que la vida misma nos ofrece, agradecer el canto de los pájaros, escuchar la música preferida, percibir que nuestro corazón vibra con una cadencia rítmica y exacta que permite gritar: Estoy vivo, sí, estoy vivo, hoy he vuelto a nacer, estoy viviendo.
Soy libre de pensar, de imaginar, de amar, de disfrutar, pero entiendo que la vida no es perfecta, no tiene porque ser perfecta, mi trabajo es hacerla perfecta, para eso me han sido entregadas las herramientas necesarias que me permiten enfrentarla, herramientas para manejar las derrotas y los éxitos, la libertad de elegir y reaccionar ante lo que sucede.
Entiendo que no soy perfecto, creo que nadie lo es, y sin embargo, millones de circunstancias se reunieron para lograr mi existencia, fui formado a partir de un diseño maravilloso y comparto con toda la humanidad sus virtudes y defectos, así está escrito en mis genes y en los genes de todos los seres humanos que han existido y en los que existirán.
Mis pasiones, miedos, heridas, debilidades y secretos los comparto con todos, claro que yo no soy nadie superior a cualquiera, solo soy otro ser humano más entre miles de millones, pero uno que ha decidido ser libre para recuperar todo el poder de mi vida, con la esperanza de que tú también decidas ser libre, aunque solo sea por hoy.
Espero y es mi deseo que hoy sea usted feliz, mañana será otro día y será mejor que hoy.

lunes, 13 de agosto de 2012

Ecología, algo nuevo

Si sirves, si sirves

Por: Julio Torres.
En aquellos tiempos no pensábamos en la ecología.
Una de las veces que me vi obligado a hacer “cola” en el supermercado, el cajero dice a una señora mayor que debería traer su propia bolsa de la compra porque las bolsas de plástico son dañinas para el medio ambiente.
La señora pide disculpas y explica: Es que en mis tiempos no pensábamos en la ecología.
El empleado contesta: Ese es el problema que tenemos ahora. La generación de ustedes no se preocupó de preservar el medio ambiente.
La señora contesta: Tiene razón, en aquellos tiempos no pensábamos en la ecología. En aquel entonces las botellas de leche, de refresco y de cerveza se devolvían a la tienda y la tienda las enviaba a la fábrica, donde las lavaban y esterilizaban antes de llenarlas de nuevo, de manera que podían utilizar los mismos envases una y otra vez, así los reciclaban de verdad, pero, es verdad, en aquellos tiempos no pensábamos en ecología.
Subíamos y bajábamos escaleras, porque no había artefactos mecánicos en todos los comercios y oficinas, íbamos andando a la tienda en lugar de usar el coche de 200 caballos cada vez que teníamos que recorrer dos manzanas, pero usted tiene razón, en aquellos tiempos no pensábamos en ecología.
Entonces lavábamos y reutilizábamos los pañales de los bebes, porque no los había de un solo uso, secábamos la ropa en tendederos, no en máquinas que consumen mucha energía eléctrica para secar la ropa, la energía solar y eólica la secaba estupendamente, los niños usaban la ropa de sus hermanos mayores, no siempre modelos nuevos, pero tiene usted razón, no pensábamos en ecología.
En aquel entonces teníamos un televisor o un aparato de radio en cada casa, no un televisor en cada habitación y un equipo de música de extremada potencia y el televisor era de pantalla muy pequeña, ni pensar que existirían pantallas de tamaño superior a las 50 pulgadas.
En la cocina molíamos, batíamos y desmenuzábamos a mano porque no había aparatos eléctricos que lo hicieran todo por nosotros y cuando enviábamos algo frágil por correo, usábamos papel de periódico de fechas anteriores y arrugadas para protegerlo, no contábamos con envoltorios de burbujas o "bolitas" de plástico.
En aquellos tiempos no encendíamos un motor y quemábamos gasolina solo para cortar la hierba, usábamos unas tijeras cortadoras que funcionaban a músculo, hacíamos ejercicio trabajando y no necesitábamos ir a un gimnasio para correr sobre pistas mecánicas que funcionan con electricidad, pero usted tiene razón: en aquellos tiempos no pensábamos en ecología.
Cuando teníamos sed bebíamos en una fuente, en lugar de usar vasos y botellas de plástico cada vez que queríamos beber agua y recargábamos las plumas de escritura con tinta, en lugar de tirarlas y comprar otras nuevas y cambiábamos la hoja de afeitar en vez de tirar a la basura toda la maquina solo porque la hoja ya no corta, así que entonces no pensábamos en la ecología.
En aquellos tiempos la gente usaba el tranvía o el autobús y los niños iban a la escuela en bicicleta o andando, en lugar de usar a su madre como un servicio de taxi disponible las 24 horas.
En cada habitación teníamos un enchufe, no una batería de enchufes para alimentar una docena de artefactos y no necesitábamos ningún aparato electrónico que enviara señales de satélite a kilómetros de distancia para encontrar la pizzería más cercana, así que es lamentable que la generación actual critique lo tontos que éramos los viejos por no pensar en la ecología en nuestros tiempos.
Todo lo anterior lo dirijo a todos aquellos “listos” que intentan darnos una lección sobre ecología, espero haber actuado durante mi vida de manera correcta sin aprender de ecología.
Tal vez la materia ecología sea hija legítima de este siglo, porque la materia reciclado me temo que de momento es una fantasía que las generaciones por venir criticarán como ahora lo hacen con mi generación.

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viernes, 27 de julio de 2012

Los accidentes viales

Si sirves, si sirves

Por: Julio Torres.
Por curiosidad me propuse cuantificar los accidentes viales de los últimos meses día a día que se difunden por los medios de comunicación y el resultado es alarmante pero, de acuerdo a lo anunciado, el común denominador  es el exceso de velocidad y curiosamente protagonistas principales son vehículos de carga o de pasajeros o servicios múltiples.
Quiero pensar que la mayor parte de estor vehículos cuenta con un seguro de daños, lo que permite que la pérdida sea menor, nunca se recupera la totalidad de lo dañado, pero si carecen de ese recurso, todo se va a complicar de manera catastrófica.
Tal vez el mejor comentario que se debe hacer en este momento es la manera como los manejadores de vehículos comerciales obtienen el permiso correspondiente, la forma como se otorga dicho permiso muestra que no cumple con los requisitos fundamentales, eso requiere hacer énfasis en el respeto al reglamento, manteniendo las velocidades indicadas en cada vía.
Todas las carreteras y todas las vías urbanas, señalan de manera visible las velocidades permitidas,  el constructor de la vía conoce exactamente las velocidades máximas a las que se puede circular, esos señalamientos se calculan con precisión, lo que se requiere es que sean respetados simplemente.
Los reglamentos de tránsito en todas partes también indican las velocidades permitidas en cada vía, además de que establecen el carril que debe ocupar cada tipo de vehículo y entonces, de acuerdo a estos datos solo resta el respeto real a lo escrito, el respeto real a las leyes, el respeto real a lo establecido en la sociedad de cada pueblo, de cada estado confederado y por ende, de cada país.
Lo anterior nos conduce a un punto muy importante, parece que no ha resultado efectivo el hecho de que las autoridades encargadas de la prevención omitan la aplicación de la ley como fue diseñada o simplemente la utilicen para obtener ingresos libres de impuesto y entonces, resulta fácil eludir el respeto a la ley con los resultados apuntados.
Que sencillo sería que los encargados de vigilar que los reglamentos se cumplan puntualmente, simplemente hicieran su trabajo y justificar su existencia dentro de la sociedad, cuantas vidas se salvarían y cuantas perdidas materiales se evitarían, recordemos que todos perdemos algo con cada accidente, pérdida de tiempo en la vialidad y todo lo que de ello se deriva.
Quienes tienen la cultura del seguro pueden dormir parcialmente tranquilos pues en siniestros viales su pérdida siempre será menor, no así quien elude la cultura del seguro donde cualquier accidente causará que lo pierda todo o casi todo.
La cultura del seguro permite evitar el uso de arreglos poco ortodoxos con las autoridades encargadas de impartir justicia en asuntos de accidentes viales, tal vez algún día se consiga que la cultura del seguro se generalice y que quienes manejen el aspecto legal no cuenten con recursos “legales” que desvirtúen resultados.
Sin embargo, hoy y siempre manifestaré que los accidentes viales se producen cuando no se respeta el reglamento respectivo por uno, dos o más involucrados, el mejor mensaje será entonces que cada actor social, cumpla con lo que cada uno debe hacer, respetar el derecho ajeno.

miércoles, 18 de julio de 2012

Alcanzar supremacía

Si sirves, si sirves

Por: Julio Torres.
Alcanzar la supremacía es una tarea que implica muchos factores, Se requiere ser más bueno de lo necesario, porque todas las personas que encuentro en mi camino están luchando alguna batalla y no puedo conocer la dimensión, es necesario entonces cuidar mucho las palabras que haya que pronunciar.
Si quiero que se cumplan mis sueños, no debo quedarme dormido, sonreiré siempre, la expresión es lo más importante, la felicidad en mi vida depende de la calidad de mis pensamientos, lo más pesado que puedo cargar es el rencor.
Una cosa que siempre puedo dar e igual quedármela, es mi palabra, debo ser siempre sincero, la peor mentira es cuando me miento a mi mismo, si me falta coraje para empezar algo, es que ya he terminado, lo único que no puedo hacer es reciclar el tiempo perdido.
Las ideas no funcionan a menos que yo crea en ellas, mi mente es como un paracaídas, se que funciona solo cuando lo abro, perseguir la felicidad es la carrera de toda la vida, nunca es tarde para ser o hacer lo que me hubiera gustado hacer en la vida.
La vida es demasiado corta para despertar con remordimientos, por lo mismo, amo a las personas que me tratan bien, olvido a quienes no lo hacen y pido por ellos.
Debo creer que todo pasa por alguna razón, si me dieran una segunda oportunidad, la tomaría con ambas manos, si cambia mi vida, dejo que cambie, nadie dijo que la vida sería fácil, solo prometieron que valdría la pena vivirla.
Los amigos son como los globos, una vez que los sueltas, puede ser que no regresen. A veces nos preocupamos tanto de nuestras vidas agitadas y llenas de problemas que ni nos damos cuenta que hemos soltado los globos, procura no olvidar, después puede ser tarde.
Yo no quiero que eso me ocurra, a mis amigos los voy a amarrar a mi corazón para nunca perderlos, pero entonces: ¿Que hacer para alcanzar la supremacía? Sencillo:
Cuando puedo levantar la vista a las alturas y contemplo el cielo, mi alma percibe los indefinibles misterios que le rodean, inundando el espíritu con perfecta armonía y dulce paz.
Cuando soy capaz de elevarme por encima de las pasiones y desprecio los honores banales por su intrascendencia y las ansias de poder y de riqueza que ensombrecen mi corazón.
Cuando haya perdido por completo el miedo a la pobreza, al mañana y a la muerte y logre contemplar sereno y sin inmutarme, los embates de la adversidad, agigantándome ante la desgracia y sin envanecerme ante el triunfo.
Cuando después de tanto trabajar y sufrir, llegue lleno de gozo a descubrir dentro de mi mismo, que la muerte no es más que un simple cambio de forma de la materia y que mi alma inmortal e incansable se sublimiza más cada día, construyendo el vehículo necesario para llegar a la eternidad, hasta unirme nuevamente a la causa de todas las causas: Dios.
Solo entonces, alcanzaré la supremacía.

lunes, 16 de julio de 2012

Oración sencilla

Si sirves, si sirves

Por: Julio Torres.
Mi señor, ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras y con ello ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón, si me das éxito, no me quites la humildad, si me das humildad, no me quites la dignidad, ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo, enséñame a querer a la gente como a mi mismo.
No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso, más bien, recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo, enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.
Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso, si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar.
Señor: Si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí.
Pareciera increíble que un hombre que pudo escribir la oración anterior hubiera caminado por muchas tierras de este planeta, un hombre que no perdió la fe en la humanidad, reflexionando en el mañana, cuando tal vez al sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados y sin atrevernos a decirles que viven así porque no nos animamos a pelear.
Ese hombre fue nada menos que Mahatma Gandhi.
Martin Luther King declaró: “Cristo nos enseñó devolver bien por mal y Mahatma Gandhi nos demostró que ese principio si era operativo”.
Muy grande es el legado que Gandhi nos heredó al partir, pero dejó consejos como el siguiente: “humildemente me esforzaré en amar, en decir la verdad, en ser honesto y puro, en no poseer nada que no me sea necesario, en ganarme el sueldo con el trabajo, en estar atento siempre a lo que como y bebo, en no tener nunca miedo, en respetar las creencias de los demás, en buscar siempre lo mejor para todos, en ser un hermano para todos mis hermanos”.
“estoy absolutamente convencido de que ningún hombre pierde su libertad sino por su propia debilidad, en materia de consciencia, la ley de la mayoría no cuenta, tu debes ser el cambio que quieras ver en el mundo, primero, ellos te ignoran, más tarde se ríen de ti, luego, te hacen la pelea y entonces, tú ganas, no hay camino para la paz, la paz es el camino”.
He dejado para el final seis de sus pensamientos que encierran tal vez el epilogo de su sabiduría: “Cuida tus pensamientos porque se volverán palabras”
“Cuida tus palabras porque se volverán actos”
“Cuida tus actos porque se harán costumbre”
“Cuida tus costumbres porque forjarán tu carácter”
“Cuida tu carácter porque formará tu destino”
“Y cuida tu destino, será tu vida”
Los pensamientos y reflexiones de Gandhi son mucho más extensos, en este espacio he tratado de agrupar algunos de ellos no porque sean los mejores, sino porque son los que he podido integrar en este momento que espero sean suficientes para exaltar esa gran figura que fue Gandhi.