La
primera pregunta, ¿Qué es lo que he venido a hacer en esta vida sobre la
tierra? ¿Cual es el lugar que debo ocupar en mi entorno social y cómo?
En
muchas personas encontramos un desconcierto casi total, por no entender cual es
su lugar en esta vida y se la pasan de prisa, siempre tienen prisa y sufren
porque no saben que es lo que deben hacer y ¿Cómo?
Muestran
siempre un sentimiento de falta de satisfacción con su estado actual de las
cosas, pero nunca piensan que pueden cambiar el estado actual de las cosas con
solo proponerse aplicar un cambio en sus hábitos cotidianos.
Suponiendo
que no sabemos si somos felices y que no tenemos la menor idea del sentido que
le hemos dado a nuestra vida, pero estamos seguros de haber perdido el
horizonte, pero queremos cambiar.
Tampoco
es aconsejable pedir a otras personas el consejo para encontrar nuestra misión
en esta vida, de ninguna manera se puede evitar el reto de encontrar nosotros
mismos ese camino necesario para ser feliz, porque eso ya lo tenemos escrito en
nosotros.
En la
mente, se encuentran los datos que nos fueron entregados, antes o durante el
nacimiento, recibimos entonces un archivo bien elaborado, solo que debemos
aprender a descifrarlo.
Alguien
o algo te indica como indagar, pero recuerda que ese alguien o algo no formula
respuestas, las respuestas están sujetas a tu libre albedrío.
Somos
únicos, como única es la combinación particular y personal de los deseos y de
las circunstancias de la vida, esa combinación no se parece a ninguna otra en
el universo, aunque el mecanismo sea igual.
Un
dato muy importante, es estar alerta a la primera pregunta que se te presente
en la mente, la primera respuesta aparece de manera automática, así, la primera
respuesta es la correcta, la que no se ha contaminado todavía.
Otra
forma de proceder es preguntarnos cuales son los talentos y habilidades que nos
entregaron al nacer, es por eso que se recomienda hacer las cosas con el mayor
de los gustos y las voluntades para obtener la felicidad del momento.
Descubrir
la razón de existir no es una reflexión lógica, es un proceso de voluntad, y
sin ella nada se consigue, pero una vez que se descubre nuestra misión,
encontramos la brújula que dará dirección correcta a nuestra vida.
La
mejor tarea es encontrar esa brújula, y poder darle sentido correcto a nuestra
vida.