Por: Julio Torres.
Auténticamente me parece un milagro el
nacimiento de una vida y he podido disfrutar la llegada a este mundo a seres
humanos en el momento de tomar su primer bocado de aire y la forma como por
medio del llanto parecen decir: “He llegado, véanme, soy como ustedes, soy uno
más de ustedes y doy gracias por ello.
El hecho de haber competido con algunos
millones de prospectos y haber ganado la partida no es poca cosa, de ese hecho
se desprende la confusión de si ya
cuenta como vida desde el momento de la concepción o solo hasta que abandona
“el jardín del Edén”.
Pero el tema que hoy nos ocupa es el
seguir analizando “la fuerza de vida”, lo que es y como ingresa a nuestro
cuerpo y al resto de las especies vivientes, por eso insistiré en afirmar que
esa fuerza vital entra al cuerpo con el primer aliento que está asociado a la
respiración.
Desde un punto de vista místico puede ser
interesante decir que cada vez que inhalamos a lo largo de nuestra vida,
estamos prácticamente regenerando el sistema, podríamos decir desde ese punto
de vista místico que cada inhalación profunda es el comienzo de una nueva vida
dentro del cuerpo y que por lo tanto, estamos renaciendo cada pocos segundos.
Desde este punto de vista se aprecia que
existió una buena razón por la que los místicos del pasado prestaran tanta
atención a la inhalación y a la respiración profundas, tampoco debemos olvidar
que las plantas y los vegetales respiran, ahora ya sabemos que todo el reino
vegetal posee función respiratoria, como en el reino animal.
Eso nos indica que existe un poder
misterioso, creativo y regenerativo en el aire que respiramos, que puede ser
usado en otros propósitos y no solo en vitalizar el cuerpo, esa es la
importancia de dar preferencia al pensamiento de la relación de la respiración
con la fuerza vital en el cuerpo humano.
El aliento de vida no tiene que ver con
el oxígeno y sus elementos, por si solo no proporciona la fuerza de vida, es lo
que contiene el aire lo que vitaliza el cuerpo, es posible que el aliento sea
más elemental que el oxígeno, pero ese es el misterio.
En algunas filosofías existe la palabra
nous, con diferentes significados, pero casi todos coinciden en afirmar que esa
palabra significa “mente o inteligencia divina o suprema”, los antiguos
filósofos la usaban como representando la divina substancia con inteligencia,
que acompañaba al primer pensamiento de dios proyectado dentro del espacio en
la manifestación de este universo.
En artículos anteriores hemos explicado
la manera como la asociación de células forman la materia que compone el cuerpo
viviente y que la asociación de electrones forman la materia inanimada, y
concluimos que el “nous” es la fuerza creativa universal, por lo tanto el
espíritu es una forma de esta fuerza universal, y la fuerza vital de vida es
otra forma de la misma fuerza universal.
El milagro de la vida me parece que es
eso, un milagro, porque con todos los avances de la ciencia, existen asuntos
que a la fecha no han podido descubrirse a fondo, de manera que lo mejor que
debemos hacer, es dejar muy claro que la vida, de manera autónoma, comienza en
el momento en que por medio del aire comenzamos a vivir.
A partir de entonces iniciamos la lucha
por resolver los problemas fundamentales y uno de ellos es el problema
“económico” y la herramienta que lo resuelve es el llanto, con él, indicamos
que necesitamos alimento y lo vamos a necesitar cada tres horas y sin demora,
ya verá nuestra madre la manera de resolverlo, hasta que realmente obtengamos
la autonomía en los alimentos.
Posteriormente habremos de resolver el
problema social y en su momento el problema sexual y los tres, el económico, el
social y el sexual deberán ser resueltos hasta el final de nuestra vida de la
mejor manera, que para mi gusto es la tarea de la vida y ella es por demás
interesante.
La discusión sobre el punto donde inicia
la vida, sigue vigente, legislar sobre este tema está lejos de encontrar una
equidad, sin embargo, quiero dejar claro mi pensar, la vida comienza en el
momento en que aspiramos la fuerza de vida por medio del aire, antes, somos
parte de nuestra madre que nos forma durante nueve meses, como lo puede hacer
cualquier escultor sobre una piedra, con la diferencia de que nosotros
adquirimos vida, la escultura es estática.
El milagro de la vida sigue y seguirá
siendo un misterio, como si el creador de todo, así lo dispusiera desde el
principio de los tiempos, de tal manera que poco importa la creencia que nos
hayan inculcado, lo importante es que existe el milagro de la vida. En el
próximo artículo pretendo hablar sobre el manuscrito de Nodín y su filosofía,
gracias y hasta entonces.
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