Me llamó mucho la atención una frase del
filósofo romano que dijo: No debemos creer a los que dicen que solo se ha de
educar al pueblo libre, sino más bien a los filósofos que dicen que solo los
cultos son libres.
Lo escrito hace tantos siglos parece
cobrar actualidad pues según las estadísticas, el noventa y nueve por ciento
del tiempo de existencia de los seres humanos en la tierra no sabía leer porque
no se había descubierto el invento de la escritura como lo es hoy.
Todo se transmitía de manera oral, como
el juego infantil del teléfono, y en toda esa cantidad de generaciones la
información se distorsionaba poco a poco hasta que se perdía en la noche de los
tiempos.
Los libros lo cambiaron todo y en este
momento, el internet parece que intenta acabar con todos los mecanismos de
esclavitud, que del siglo pasado y hacia atrás habían mantenido a los
habitantes del planeta como esclavos de los poderosos.
Sin embargo, es el momento en que los
libros siguen siendo los que cambian todo porque nos permiten preguntarnos por
el pasado con gran precisión, aprovechar la sabiduría de nuestra especie,
entender los puntos de vista de otros.
Ahora no solo los poderosos son
propietarios de la verdad, porque, como los libros nos pueden acompañar a todas
partes, se muestran pacientes cuando no les entendemos y nos permiten repasar y
repasar hasta que conseguimos comprender el mensaje.
Los libros son la clave que nos permite
entender el mundo y participar en una sociedad democrática y entonces ahora sí
somos libres, porque ahora no requerimos que alguien nos eduque, nuestros
antepasados lo hacen por medio de los libros.
La norma en tiempos antiguos era que los
esclavos debían seguir siendo analfabetos, y hablo de tiempos no muy lejanos,
todavía en la primera mitad del siglo pasado, infinidad de comunidades
permanecían en el analfabetismo.
Hoy por fortuna eso ha quedado en los
libros de historia, hoy la esclavitud muestra otras caras, tal vez ya no vemos
a los esclavos realizar trabajos forzados, la esclavitud actual pudiera ser de
ideas o de fanatismos, pero ese es otro tema.
En el siglo pasado en México, un gran
pensador que considero un gran filósofo, José Vasconcelos, emprendió una
campaña de alfabetización muy singular, toda persona que supiera leer y
escribir era convocada a enseñar a leer y escribir al que no sabía.
Esa campaña fue el gran principio de lo
que hoy es la Secretaría de educación en este país, y debo puntualizar que
estoy hablando de los primeros años del siglo pasado, hoy, gracias a pensadores
como José Vasconcelos, este país cuenta con índice muy bajo de analfabetismo.
Ese es el camino a la libertad, saber lo
que nuestros antepasados hicieron y como lo lograron, todo está escrito en los
libros, pero es necesario leer, aunque no se logre el mínimo necesario que
exige la carrera del derecho que son 500 palabras por minuto.
Lo que importa es leer, aunque solo sean
50 o 100 palabras por minuto, pero leer, leer hasta comprender los mensajes que
nos legaron quienes vivieron antes que nosotros y con la tecnología actual
resulta más sencillo, solo hay que hacerlo, ese es el verdadero camino a la
libertad.
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