sábado, 3 de junio de 2017

Tercera llamada, tercera:

Si sirves, si sirves

Tercera llamada, tercera:

A punto están de levantar el telón, el escenario a mostrar es el de la contienda electoral que se llevará a cabo en varios lugares de México, pero lo que verá el público pasará a la historia como una comedia grotesca digna de una carpa de los años cuarenta del siglo pasado en la ciudad de México. D.F.
Por fortuna estoy viendo el escenario desde galerías, pues no pertenezco a ningún partido político, ni estoy de acuerdo con las llamadas “propuestas de campaña” que se han caracterizado en el insulto y se descalifican unos contra otros y tampoco he visto o escuchado la forma como nos defenderán desde sus “tronos”
Me queda claro que en este escenario solo aparecen los miembros de la aristocracia política, aunque en algunos casos pareciera que conviven con el pueblo, pero carece de credibilidad lo que hacen y lo que dicen, creo que era muy superior el gran “Palillo”, el humorista de mediados del siglo pasado que se caracterizó por la crítica al sistema de gobierno de entonces.
Todos los políticos actuales han olvidado que su razón de existir se concreta a tres “servicios” fundamentales, “Seguridad, Salud y Educación”, pero ni proporcionan seguridad y el estado de derecho dista mucho de ser rápido y expedito, de honorable, habremos de analizarlo en otro momento.
El poder ejecutivo tampoco defiende al débil de la hipocresía del fuerte, o de los que manejan el dinero, y de la violación de los derechos humanos que a diario resultan violentados en todos los terrenos y la libertad de empresa y la libertad de comercio son letra muerta, solo se dedican a poner obstáculos.
Pero el más culpable de los tres poderes es el legislativo, que ha diseñado muchas leyes, hasta en exceso diría yo, pero sin calcular la operativa pues las libertades necesarias no se pueden aplicar por los reglamentos faltos de equidad hacia el ciudadano.
Nosotros, “el pueblo” solo aspiramos a producir la riqueza necesaria para nuestra familia, para que juntos encontremos la felicidad, pero quienes hacen las leyes, quienes las ejecutan y quienes debían ser los árbitros entre el pueblo y los gobernantes están muy lejos de ese pueblo que genera la riqueza de un país.
Han olvidado que dicha riqueza siempre la genera el pueblo y no el gobierno, entonces, si en los próximos comicios no toman en cuenta la razón de su existencia, este país se verá nuevamente maltratado social-mente y cuando baje el telón de esta comedia, pueden hasta quemar el teatro.

Ciudadanos que votaran dentro de unas horas, esta es una gran oportunidad de corregir el rumbo, piénsenlo, la distancia entre lo sublime y lo ridículo es muy corta, México está hipotecado para los próximos 30 o 50 años, la reflexión es: mediten lo que harán en los próximos comicios, espero que no se arrepientan cuando el telón baje y la función termine sin aplausos, el tiempo le pasará la factura a nuestros descendientes.

viernes, 26 de mayo de 2017

Lo que quiero
Quiero decirle a los políticos que en estos días están en campaña para las gobernadoras de cuatro estados muy importantes, he seguido más o menos de cerca los discursos y me sorprende que a ninguno le escucho decir que al salir favorecido con el voto ciudadano, lo primero que implementará es una reducción de los impuestos, aunado a una reducción considerable a los trámites para abrir nuevos negocios y que analizando la situación actual del país lo que se requiere es luchar en verdad para que el salario de los trabajadores en todos los niveles sea suficiente para obtener la felicidad familiar.
Mientras los gobiernos insistan en manejar el dinero recaudado, nunca, pero nunca resolverán la pobreza, porque no hay nada mejor para generar riqueza que el dinero circule en las manos de los empresarios, los empleados y obreros, si el dinero circula libremente en las manos de los emprendedores será como la sangre circulando en el cuerpo social.
Dice una máxima que para generar riqueza solo se requieren dos elementos: poner a funcionar la propiedad y trabajarla, entonces si le damos la mayor parte de nuestro dinero trabajado al gobierno es como desangrarnos paulatinamente hasta llegar a la anemia total.
El gobierno nunca ha producido nada, no es su función, el gobierno está para defender al débil de los embates del fuerte, es para dar protección a todos los ciudadanos y proporcionarle seguridad, salud y educación, pero no para generar riqueza, insisto, la generación de riqueza está en manos de la gente emprendedora y de la gente trabajadora, si le quitamos la mitad o más de lo que percibe como salario, nunca podrá consumir los productos que inclusive colabora en la fabricación.
Entiendan gobiernos, ustedes no están para producir riqueza, el ciudadano es quien la produce, su función es perfectamente clara en la constitución, cumplan con ella y verán que pronto viviremos todos felices.
Quienes se han servido del presupuesto para enriquecerse, no les pido que regresen lo que no es suyo, mejor con ese dinero traten de fundar nuevas empresas que a su vez generarán muchos empleos, pero entiendan que el gobierno de ninguna manera es empresario, no invadan lugares en el engranaje social que no les corresponde.
“Libertad de trabajo, libertad de empresa, libertad de comercio, inclusive libertad de creencia es todo lo que se necesita para que este México maravilloso en verdad ingrese al escenario del primer mundo”.

Eso es lo que quiero para mi México querido y para cada mexicano que ha nacido en esta bella tierra, sin distinción de raza, nivel social, educativo y demás.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Yo quiero ser

Yo quiero ser.
Quiero ser cantante, quiero ser médico, quiero se ingeniero, quiero ser, quiero ser y son tantas ideas de lo que quiero ser que termino en el infinito, pero entonces, ¡cuidado!, si, cuidado, perdernos en el infinito es la gran derrota, solo porque no comprendimos antes, ¿Qué es la libertad?
Desde que somos formados en el vientre materno, estamos a
merced de lo que nuestra madre decida, o entienda, y se pasa nueve meses tratando de modelar lo más grandioso de la creación, su hijo, el ser más maravilloso que acarreará la felicidad en el seno familiar.
Una vez que llegamos a este mundo, ella, nuestra madre, se entrega en a la protección de nosotros, aunque ya para entonces tenemos nuestra propia personalidad, aunque de momento ella no lo sepa, quizás lo intuya, pero como tiene la abstracción fija en nuestro desarrollo, no se da cuenta que ya tenemos un pensamiento propio que no  podemos describirlo porque nos falta crecer.
Tampoco se da cuenta de nuestra libertad, pero nosotros si la aplicamos ya que, en un momento dado sentimos hambre y ella debe estar lista y proporcionarnos alimento pero ya, porque sabe que es su obligación y no se da cuenta que estamos ejerciendo el derecho a la libertad.
El tiempo avanza y cada día nuestra libertad va disminuyendo por consecuencia de la educación que estamos recibiendo, y tal vez nuestra libertad la ejercemos cada día con mayor fuerza, casi de manera dictatorial, pero en el resto de la convivencia, poco a poco estamos aceptando métodos de enseñanza buenos y malos, según el caso, resultando una especie de “aceptación inconsciente” que va quedando grabada en nuestro centro de cómputo personal, que sabemos que existe pero no sabemos fielmente en que parte de nuestro cuerpo queda grabado.
Cuando supuesta-mente ya aprendimos a “volar” con cierta independencia, resulta que no sabemos lo que haremos con nuestra vida y mamá quiere que siga su profesión, pero papá exige que mejor será que siga la de él, lo cual ayudará a crear una “estirpe” como sueño de la juventud paterna.
Este es el gran momento. ¿Qué debo hacer? Yo soy el que está viviendo y soy quien enfrentará el futuro, debo aprender a volar solo, es el momento de la gran decisión, no debemos pensarlo mucho, siempre tenemos en la mente una profesión invariablemente diferente a las de nuestros padres, bueno, mi mejor consejo es ejercer la libertad que nos fue entregada desde el momento que nacimos.

Yo quería ser, pero me equivoqué. De ninguna manera, no me equivoqué, seguí mi sueño, intuición o lo que sea, me equivoqué pero el gran avance es: “aprendí” que ese no era el camino; cambio de jugada, ya aprendí, ejercí mi “libertad” y a otra cosa, y cambiaré tantas veces hasta que encuentre el camino designado para el que fui creado, cada fracaso me acercará al objetivo, pero con libertad, ser felices es el objetivo y no otro. 

lunes, 29 de febrero de 2016

El municipio

Instrucción, virtud y patriotismo
Es la base esencial de una sociedad, de su buena o mala instrucción, virtud y patriotismo, depende la  bonanza de un país, porque es donde se educa al pueblo, donde se aprende a discutir sus intereses, a valuar sus necesidades y a transformarlas, ya que los individuos que componen y dirigen el destino de esa comunidad, están en contacto íntimo con los ciudadanos que los han elegido y con todos los miembros del cuerpo social que
ocupan los extremos de la escala social.
En consecuencia, su virtud o su corrupción conducen a la satisfacción o la miseria del pueblo. Un estado con malos municipios tiene mal gobierno; ellos fueron el desembarcadero de la tiranía y los últimos en sucumbir en la lucha, los pueblos guerrean más por mantener sus garantías municipales que por su independencia; su gran poderío viene directamente porque es gobernado por una autoridad local, elegida por los habitantes que conocen a todos ellos y reciben toda la autoridad de que siempre han gozado.
La fórmula es que la localidad debe elegir a los que compongan su ayuntamiento, porque es la que conoce sus propios intereses y las personas que sabrán proteger al pueblo. Las experiencias universales han demostrado que el poder de los déspotas se establece de un modo lento y progresivo, por la anulación sucesiva de la influencia del pueblo en los negocios generales de la localidad respectiva.


Cuando un ayuntamiento es elegido por la autoridad, directa o indirectamente, ya no hay pueblo, los habitantes se convierten en esclavos, lo mismo sucede cuando el ayuntamiento carece de autoridad en su distrito, y lo que ocurre es que cada municipio debe ocuparse de la policía, que es la conservadora de la paz y tranquilidad públicas, así como de la educación, salud y seguridad, calcular el valor de las fincas rurales y urbanas, del haber de todos los vecinos y el producto de las industrias, para que cada uno pague conforme a las leyes de equidad y justicia.


Entonces, se hace necesario que el cuerpo gobernante realmente sea escogido de entre los vecinos de dicho municipio, porque sus intereses se encuentran en ese lugar, es seguro que defenderán las propiedades del pueblo con éxito como lo marca la constitución política del país, de allí la necesidad de escoger a los más honestos, reconocidos por toda la comunidad y así el delito civil o penal se podrá perseguir de manera simple, al descubrir a quienes por la razón que sea cometa ilícitos.


Los municipios habrán de tener mucho cuidado de elegir a personas que carecen de educación familiar y académica acerca de los seres humanos y de las cosas, porque ellos no podrán dictar leyes justas, ni ser jueces de hecho o de derecho ya que fácilmente pueden resultar engañados y se pueden corromper “invirtiendo las rentas públicas”. El débil y el ignorante no puede encargarse de una gran responsabilidad, entonces, un municipio fuerte, justo y exitoso solo será posible construirlo con instrucción, virtud y patriotismo.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Habitación del alma

Si sirves, si sirves
Habitación del alma

Conforme a los libros de anatomía, sabemos dónde se encuentra cada uno de los órganos de nuestro cuerpo, inclusive su función, pero la curiosidad me conduce a tratar de imaginar en qué lugar del cuerpo se encuentra mi alma y como funciona, trataré entonces de buscar la respuesta que me ayude a despejar la incógnita.
La fisiología indica con gran exactitud la forma de trabajar de cada órgano y su importancia a lo largo de nuestra vida, por otro lado comprendemos que nuestro cuerpo contiene una gran cantidad de células agrupadas mediante un orden perfectamente definido y cada parte desarrolla un trabajo con una exactitud predominantemente justa y perfecta.
Por lo tanto, nuestro cuerpo se puede definir como la máquina más perfecta de la creación divina, y acentúo el concepto “creación divina” porque hasta ahora y tal vez nunca podamos fabricar una réplica tan perfecta como lo hace la naturaleza, o
Dios, como usted lo comprenda.
El hecho es que durante nueve meses nuestra madre pareciera que esculpe la hechura que ha de mantenerse en correcto funcionamiento por un número determinado de años, entendiendo entonces que somos parte de la materia que se encuentra en el universo, es por eso que le califico de creación divina.
Una vez cumplidos todos los requisitos, llega el momento de ser expulsado del vientre materno,
sabemos que todo ese tiempo de fabricación es mamá quien por medio de sus recursos corporales ha dado razón a ese milagro de la vida, pero ahora se presenta “el paso temerario”, salir y enfrentarse a la vida de manera autónoma, la ayuda materna se centrará en el cuidado solamente de la escultura viviente.
Es entonces, que “al llegar a este mundo” se le entrega a
ese nuevo ser humano el bagaje que lo acompañará durante el tiempo que se requiera y manifestar sus ideas, emociones, alegría y tristezas, triunfos y fracasos y estudio que le sea preparado como compromiso de vida y experiencia en la evolución que se le haya asignado.
Cumplir con todos los “encargos” no es cosa fácil, es por ello que se le entrega la herramienta adecuada que le
permitirá cumplir con los compromisos y esa herramienta no es otra cosa que su “alma personalidad” y la recibe en el primer instante, como lo declaran los todos los escritos que de esto hablan, que recibe dicha herramienta al tomar su primera dosis de aire, así se declara: “Y Dios creó al hombre con barro de la
tierra y le sopló en la nariz el aliento de vida y él vivió”.
En ese instante, ya no necesita el aliento de vida materno, ya es autónomo, ya es capaz de mover todo su cuerpo con las limitables primarias, pero ya habrá de “conseguir el pan con el sudor de su frente”, mediante el llanto tal vez y eso, gracias a que sus células cuentan con la “fuerza vital de vida”.

Cada una vibrando en perfecta armonía, en perfecto equilibrio, como todo lo que emana de la naturaleza divina, de tal suerte que no es difícil imaginar que la “casa” de nuestra alma se encuentre en el núcleo de cada célula, y cuando llega el momento final, se realiza la separación inevitable, la materia habrá de transformarse y el alma regresa al punto de origen, como lo ordena la naturaleza o Dios, como usted lo comprenda.

martes, 19 de mayo de 2015

Si yo fuera diputado

Si yo fuera diputado
Por: Julio Torres:
Si yo fuera diputado, reconocería primero que quien genera la riqueza de un país no es el congreso, no es el gobierno; es el pueblo que trabaja, que produce, que intercambia, que descubre, que inventa, que resuelve, que pelea contra el tiempo y sus imponderables, que escala los peldaños del progreso con la dificultad que ello genera; es el pueblo que sabe del triunfo y el fracaso en todo lo que emprende y finalmente es el pueblo el que soporta el gasto que genera el gobierno al cumplir con su deber como ejecutivo, legislativo y judicial.
Eso fue lo que me pregunté desde temprana edad y cuando tuve oportunidad de investigar la actividad de un diputado, grande fue mi sorpresa, pues muy poco de lo asentado en la constitución parece que se cumple; en primer lugar, lo escrito afirma que un diputado tiene como actividad fundamental y única, diseñar leyes en favor del pueblo que lo eligió mediante el sufragio y que resulta ganador quien acumule la mayoría de dichos votos.
La realidad del momento está muy alejada de las campañas políticas, pareciera que lo asentado en los párrafos anteriores resulta ser letra muerta, hasta el momento el contenido de las campañas de los aspirantes me desconciertan pues, nada ofrecen como propuesta de diseño de leyes, algunos se descalifican, otros contestan con réplica, ninguno habla de haber estudiado las necesidades de los ciudadanos y por ende, diseñar leyes en favor de sus representados.
Parece complejo lo que digo, pero es más sencillo de lo que parece pues,
para cada queja de los ciudadanos, existe indudablemente una solución, que bien aplicada, lograría los deseos grandes y pequeños del último hasta el gran privilegiado de estas tierras, el encontrar la felicidad cada uno a su nivel de necesidades, la fórmula es triple: Seguridad, salud y educación.
La seguridad es quizás, el punto más importante de la triada, ya que si como ciudadano obtengo seguridad de mi familia, de mis bienes, de mi trabajo, de mi descanso, de mi estudio permanente en la búsqueda de
mejores sistemas de producción y el esparcimiento familiar, la sociedad funcionaría como una máquina perfecta, como lo es el cuerpo humano y de todas las especies vivas, con la diferencia de que la naturaleza nos entrega la máquina y los medios de hacer que funcione a la perfección, sin necesidad de cobrarnos un impuesto permanente y con incrementos progresivos el resto de nuestra vida.
Es un hecho comprobado que si la ciudadanía cuenta con seguridad en su vida diaria, el panorama social es como un cuerpo sano, y se supone que
la razón de existencia de un gobierno es proporcionar seguridad como actividad primera y suprema, que garantice la convivencia y proteja a la sociedad en todo su esplendor, pero cuando falla la seguridad, todo es un sismo, entonces, quien gobierne, debe tener la capacidad de proporcionar la solución social.
La naturaleza no se equivoca, todo lo mantiene equilibrado y si en algún momento ese equilibrio se ve amenazado, ella misma encuentra la manera de regresar al equilibrio pero sin un incremento de impuestos,
simplemente coloca las piezas en el lugar correspondiente; También puede culpar a Dios si se presenta algún desequilibrio y como dicen los sacerdotes de todas las religiones: Cuando las cosas están saliendo mal, solo debemos pedir al Dios en el que creemos, que por favor “arregle” las cosas como estaban inicialmente, pero los ministros encuentran fácilmente las fórmulas adecuadas en cada asunto, solicitando la aportación “necesaria” según el caso.
La pregunta sería: ¿Cómo puedo hacer que las cosas funciones? Y la respuesta no es otra, todos tenemos que hacer lo que nos corresponde y que la actividad profesional que elegimos desde jóvenes, la desarrollemos con honestidad, es decir, con justicia, dando a cada quien lo que le corresponde, pero siempre actuando con verdad; si yo fuera diputado, en este momento ya estaría diseñando una ley que obligue al encargado de la seguridad a cumplir con el trabajo que su profesión le exija y vigilar de manera permanente que cumpla con la comisión que aceptó al ocupar el puesto en el terreno de la seguridad, lo cual implica
mover a su equipo de seguridad en el cumplimiento del deber a que se ha comprometido conforme a la ley.

En un siguiente tema explicaré a mi manera lo concerniente a la salud y la educación como complemento de este gran tema social que nos aqueja.